90 Fábulas cortas con valores para niños 

¿Qué es una fábula? Pues se trata de un cuento más o menos breve en el que se aporta algún tipo de enseñanza moral en forma de moraleja. Normalmente los protagonistas son animales, hecho que aporta una visión muy particular, pues al alejar la situación del entorno humano, paradójicamente se hace más evidente la idea que se quiere transmitir. A pesar de ser narraciones cortas, como buenos relatos constan de introducción, nudo y desenlace.

Algunos de los escritores de fábulas más conocidos y respetados fueron Esopo, Samaniego, Tomás de Iriarte, Rafael Pombo o La Fontaine (encontrarás una pequeña biografía de todos ellos al final de esta página), si bien algunos escritores más modernos como Teresa Méndez o Dani Alcalà también se han dedicado a este noble género, pensado para niños y no tan niños, pues aborda conceptos atemporales y universales.

A continuación encontrarás algunas de las que a nosotros nos gustan. Puedes compartirlas y comentarlas, así que...¡A disfrutar!

Nota: Si quieres ver otro tipo de cuentos, puedes encontrarlos en el menú clasificados por categorías, como cuentos infantiles, fantásticos o de hadas, por ejemplo.

Comparte:
EL BÚHO Y EL PALOMO

Érase un búho, dechado
de egoísmo el más perfecto,
de todo siempre esquivado,
cual si diera resfriado
su agrio, antipático aspecto.

"¿Por qué me aborrecerán?"
Dijo irritado y confuso
a un palomito galán.
-"Por culpa tuya", él repuso:
"Ama, oh, búho y te amarán".

Autor de la fábula: Rafael Pombo

35.00%

votos positivos

Votos totales: 140

Comparte:
EL JARDINERO Y LAS HORTALIZAS

Una vez un chico que paseaba por un pueblo se asomó a un jardín, donde un jardinero realizaba su labor. El chaval, curioso por naturaleza, le preguntó al jardinero si sabía porqué en general las legumbres silvestres crecían mucho más firmes y bonitas que las que se cultivaban.
- Pues eso depende - contestó el jardinero -, porque para algunos como yo la tierra es una dedicada madre, mientras que para otros es tan solo una descuidada madrastra.

Moraleja: El resultado de una labor depende del interés que uno le ponga.

Autor de la fábula: Esopo

71.07%

votos positivos

Votos totales: 242

Comparte:
LAS COTORRAS Y EL ZORRO

Más de cien cotorras
haciendo gran ruido,
a robar volaban
a cierto sembrío.

El que lo cuidaba
no estaba muy listo;
pero acudió luego,
porque oyó los gritos;
y ni un grano cogen
los animalitos.

Si son muy salvajes,
- impaciente dijo
un zorro que estaba
por allí escondido -:
Yo robo mis pollos
pero despacito;
los gritos despiertan
al fiero enemigo;
solo con silencio
se logra buen tiro.

Dijo bien el zorro,
y yo también lo digo.

Autor de la fábula: Mariano Melgar

64.08%

votos positivos

Votos totales: 103

Comparte:
LA FUENTE DEL GRANJERO Y EL INGENIOSO BIRBAL

Una vez hubo un hombre que vendió su fuente a un granjero. Al día siguiente, cuando el granjero fue a sacar agua de la fuente, el hombre le dijo al granjero que no podía, porque según él, le había vendido la fuente, pero no el agua que corría por ella.

El granjero, muy triste, fue a visitar al Emperador, para ver si podía resolver su problema.

El emperador llamó a su vez a Birbal, su consejero de confianza. Le expusieron el caso y pensaron una solución. Entonces hicieron llamar al hombre que vendió su fuente.

Birbal le preguntó: "¿Por qué no dejas sacar el agua de la fuente al granjero?."

Y este le contestó: "Porque le vendí la fuente, más no el agua. No tiene derecho sobre ella".

"Ah, ya entiendo" - replicó Birbal -. "Entonces si el agua es tuya y la fuente es suya, no tienes derecho a mantenerla en su propiedad, así que o sacas el agua de la fuente de inmediato, o le pagas un alquiler al granjero".

El hombre entendió que su truco no había funcionado, así que dejó que el granjero utilizase la fuente sin problemas.

Moraleja: No intentes engañar, acabarás pagando por ello tarde o temprano.

Autor de la fábula: Cuento tradicional de la India

63.16%

votos positivos

Votos totales: 19

Comparte:
LA NUBE

Densa y oscura vaga la nube mientras el agua vive en su seno;
cuando la vierte sobre la tierra la negra nube va esclareciendo.

Brumosa y triste se siente el alma mientras la oprimen secretos duelos;
si al fiel amigo los comunica, se alivia el peso de su tormento.

Moraleja: Si estás triste o inquieto, cuéntaselo a alguien, pues aunque no lo creas, el simple hecho de comunicarte te empieza a aliviar.

Autor de la fábula: Felipe Jacinto Sala

65.96%

votos positivos

Votos totales: 47

Comparte:
EL PESCADOR

Un pobre pescador, volviendo al puerto,
sacó de la red un muerto.

Sin mirar si era fiel o si era moro,
sepultura le dio, y halló un tesoro.

Premio de su virtud sencilla y pura,
la caridad le trajo la ventura.

Moraleja: Haz el bien, y no mires a quién.

Autor de la fábula: Juan Eugenio Hartzenbusch

79.53%

votos positivos

Votos totales: 4900

Comparte:
LAS HORMIGAS

Una hormiga obrera se encontró un día con una hormiga macho, y le dijo:
- Oye, llevo toda la semana trabajando y a ti sólo te he visto comer y hacer el vago.
- Mi misión es fecundar a la hormiga reina - dijo la hormiga macho -.
- Pues por lo menos podrías disimular un poco.

Moraleja: Si tienes la suerte de estar favorecido por la sociedad, por lo menos no te regocijes y respeta a los que tienen menos que tú.

Autor de la fábula: Dani Alcalà

76.92%

votos positivos

Votos totales: 65

Comparte:
LA OSTRA Y LOS LITIGANTES

Dos hombres que paseaban por la playa se encontraron con una ostra que las olas del mar habían traído hasta allí. Al ir a por ella, se enzarzaron en una discusión.
- Yo la vi primero - dijo uno -.
- ¡No, la vi yo! - replicó el otro -.

En estas que un tercer hombre que pasaba por allí se ofreció a hacer de juez para dilucidar el entuerto. Ambos acordaron que harían lo que el juez dictase.
Así pues, y con la potestad de jurista recién adquirida, el tercer hombre se comió la ostra y dictaminó que cada uno de los hombres se quedase con una de las conchas.

Moraleja: Visto lo que cuesta un juicio, más vale ponerse de acuerdo antes de llegar a él.

Autor de la fábula: Jean de la Fontaine

73.53%

votos positivos

Votos totales: 34

Comparte:
LA PALOMA Y EL JOVEN

Una paloma, que caminaba por la barandilla de la terraza de un joven, se quedó quieta observando.
- ¡Eh! - gritó la paloma -. ¿Qué haces metido en este piso, que no sales en toda la tarde?
El joven, atónito, respondió a la paloma:
- ¿Y a ti qué te importa?. Estoy chateando y viendo la tele.
- Nada, nada - siguió la paloma -, a mí me da igual, pero yo de ti quitaría toda esta ropa del tendedero, porque está empezando a llover.

Moraleja: Que la tecnología no te abstraiga del mundo en el que vives.

Autor de la fábula: Dani Alcalà

73.75%

votos positivos

Votos totales: 80

Comparte:
EL DROMEDARIO Y EL CAMELLO

¡Válgame Dios, qué veo!
- un camello decía a un dromedario -;
tú eres en el desierto necesario,
más la verdad, amigo, estás muy feo
con esa singular, alta joroba,
más grande que una alcoba.

¡Y el que así se burlaba y se reía,
dos jorobas magníficas tenía!

Moraleja: Hombres hay que no encuentran nada bueno,
que aunque son de defectos un acopio,
la paja miran en el ojo ajeno,
y la viga jamás ven el propio.

Autor de la fábula: José Rosas Moreno

65.67%

votos positivos

Votos totales: 67

Comparte:
LA CIGARRA Y LA HORMIGA

Un verano hace mucho tiempo se encontraba una cigarra tumbada al Sol disfrutando del calor y tomando un refrigerio. Mientras tanto, una hormiga que vivía por allí cerca no paraba de caminar de un lugar al otro. La cigarra, un tanto molesta, exclamó:
- ¿Por qué no dejas de trabajar, y así de paso no haces ruido?. Estamos de vacaciones.
La hormiga no dijo nada y continuó cargando con comida desde el bosque hasta su casa.

Pasaron los meses y llegó el invierno. La hormiga, bien abrigada en su hormiguero, oyó como tocaban a la puerta.
- ¿Quién es? - dijo al tiempo que se asomaba -. Hombre, amiga cigarra, ¿en qué puedo ayudarte?.
- Hola hormiga, compañera. Me preguntaba si podrías darme un poco de comida para pasar el invierno. No encuentro nada bajo la nieve.
La hormiga, que no podía creer lo que oía, contestó enojada:
- Lo siento, pero si en verano te hubieses provisto de comida como yo, ahora no estarías así.

Moraleja: No esperes que los demás solucionen tus problemas.

Autor de la fábula: Esopo

70.33%

votos positivos

Votos totales: 91

Comparte:
LOS CARACOLES

Un joven se encontraba braseando unos caracoles. Al oír cómo crepitaban, exclamó:
- Menudos bichejos, tienen sus hogares en llamas ¡y todavía cantan!

Moraleja: Hacer burla mientras infringes dolor, es daño doble.

Autor de la fábula: Esopo

74.58%

votos positivos

Votos totales: 889

Comparte:
LA ABEJA Y LA FLOR

Una abeja estaba posada en una flor bebiéndose el néctar de esta, cuando la flor se dirigió a la abeja:
- Te gusta, ¿eh?. Oye abeja, ya que te he dado alimento, ¿verdad que me harás un favor?. A ver si puedes esparcir mi polen alrededor de mí para que pueda reproducirme al entrar en contacto con otras plantas.
- ¿Y por qué iba a hacerlo? - respondió la abeja -. Ya he conseguido mi comida. Y se fue.
La abeja, que tenía todas las patas llenas de polen por haber estado posada comiendo, lo esparció sin saberlo al irse volando hacia su casa, cumpliendo así con el deseo de la flor.

Moraleja: No cuesta nada hacer el bien, así que si lo practicas, además de ser buena persona evitarás quedar como un estúpido.

Autor de la fábula: Dani Alcalà

64.00%

votos positivos

Votos totales: 25

Comparte:
EL GUSANO DE SEDA Y LA ARAÑA

Trabajando un gusano su capullo,
la araña, que tejía a toda prisa,
de esta suerte le habló con falsa risa,
muy propia de su orgullo:
«¿Qué dice de mi tela el señor gusano?
Esta mañana la empecé temprano,
y ya estará acabada a mediodía.
¡Mire qué sutil es, mire qué bella!...»
El gusano, con sorna, respondía:
«¡Usted tiene razón; así sale ella!»

Moraleja: Se ha de considerar la calidad de la obra, y no el tiempo que se ha tardado en hacerla.

Autor de la fábula: Tomás de Iriarte

66.97%

votos positivos

Votos totales: 109

Comparte:
LAS RANAS Y EL POZO

Una vez dos ranas que vivían en una charca vieron como esta se secaba por el sol, debiendo marchar en busca de un nuevo hogar. En estas, una de las dos vio un pozo profundo lleno de agua y dijo: "Mira, nuestra nueva casa". "No tan deprisa" - replicó la otra. "¿No has pensado acaso que si se seca ese pozo no podremos salir de él?".

Moraleja: Pensar dos veces a veces es mejor que pensar rápido.

Autor de la fábula: Cuento tradicional

72.73%

votos positivos

Votos totales: 22

Comparte:
EL CONEJO PERPLEJO

Un conejo que se encontraba en el bosque comiendo una zanahoria, observó que se hacía como de noche antes de lo normal. Pensó que sería una tormenta, así que fue a resguardarse a su madriguera.

Tras un par de horas, viendo que no llovía, salió y preguntó a un topo:
- Oye topo, he notado que se ponía el cielo oscuro pero no ha llovido, ¿sabes qué está pasando?
- Sí - respondió este -, me lo contó un buscador de setas el otro día. Se ve que la contaminación de la ciudad está empezando a llegar hasta aquí.

Moraleja: Cuidemos el medio ambiente.

Autor de la fábula: Dani Alcalà

70.00%

votos positivos

Votos totales: 20

Comparte:
LA PALOMA Y EL NIÑO

Una paloma que iba volando hizo sus necesidades encima de un pobre niño que caminaba hacia su casa.
- ¡Maldita paloma! - gritó el niño. ¡Como te pille te mato!
La paloma, al oír esto, volvió hacia donde el crío y le dijo:
- Siento lo ocurrido, pero mira, yo ayer me comí un chicle del suelo pensando que era una migaja de pan y no me quejé tanto.

Moraleja: Todos cometemos errores.

Autor de la fábula: Dani Alcalà

77.53%

votos positivos

Votos totales: 316

Comparte:
EL CUERVO Y LA ZORRA

Una zorra se encontraba mordisqueando un queso que había encontrado en el camino. De pronto, un cuervo se abalanzó sobre la apetitosa vianda y se la llevó. La zorra, entristecida, vio como el cuervo se disponía a comerse su desayuno desde lo alto de la rama de un árbol, sin que aparentemente pudiese evitarlo. Tras pensar un momento, se dirigió al cuervo y le dijo:

- Qué bonito cuervo, ¿nadie te ha dicho lo precioso que eres?. Seguro que además de hermoso tienes una bonita voz. ¿No podrías deleitarme con tu canto?. Venga va, por favor, déjame oír como lo haces.

El cuervo, obnubilado por tantos elogios, se sintió como un rey por un momento, y dispuesto a satisfacer a la zorra, abrió el pico para cantar, cayéndosele así el queso al suelo. La zorra, loca de contenta por ver que su plan había funcionado, recogió el queso y por fin se lo comió.

Moraleja: Que los elogios no te hagan perder el mundo de vista.

Autor de la fábula: Esopo

69.44%

votos positivos

Votos totales: 36

Comparte:
EL ALCE, EL ÁRBOL Y LA ROCA

Estaba un alce afilando sus astas contra un árbol, cuando el árbol empezó a quejarse:
- Maldito alce, ¿por qué no te aprietas contra la roca?. Me estás haciendo daño y no puedo huir a ninguna parte. La roca por lo menos está muerta.
En estas que la roca alzó la voz:
- Árbol loco, no envíes tus males a los demás y resuelve tus problemas directamente con el alce. A mí tampoco me haría ninguna gracia que viniese a frotarse conmigo, y sí, quizá yo no sea un ser vivo, pero llevo aquí más años que todos vosotros juntos así que respetadme a mí también.

Moraleja: La naturaleza es un bien que hay que preservar, todo está ahí por algo.

Autor de la fábula: Dani Alcalà

73.83%

votos positivos

Votos totales: 107

Comparte:
EL PECECILLO INCAUTO

Un pececillo esperaba tranquilamente a que su madre le diese de comer. De repente, se acercó un atún y se lo zampó.

Moraleja: No puedes pretender que tus padres te lo solucionen todo eternamente.

Autor de la fábula: Dani Alcalà

79.07%

votos positivos

Votos totales: 387

Desde el 1 hasta el 20 de un total de 90 Fábulas cortas con valores para niños

En Yavendrás nos esforzamos por traerte el mejor contenido para cada sección. Nuestras fábulas cortas están seleccionadas con el máximo cariño, de forma que transmitan valores, sean entretenidas e incluso te saquen una sonrisa. Ya sea para contárselas a tu hijo, o bien para ti, para que pases un rato distendido y agradable. Puedes votar por tus favoritas y comentarlas para así decirnos en qué podemos mejorar; si te han gustado tal cual están, si quitarías algo... De momento tratamos en la medida de lo posible de añadir una imagen y un sonido a la fábula para hacerla más entrañable. Esperamos que las disfrutes y vuelvas pronto.

Te recordamos que además de estas fábulas cortas, también tenemos otros tipos de cuentos:

Cuentos cortos: Clásicos, modernos, con moraleja, divertidos... Pero ante todo, cortos.
Infantiles: Para que se duerma tu pequeño escuchando tu voz.

A continuación puedes encontrar una breve biografía de los más famosos escritores de fábulas:

Esopo: Es probablemente el fabulista más conocido de todos los tiempos, aunque no el primero, ya que se considera que este género literario nació en Oriente, probablemente en la India. Vivió en la antigua Grecia, alrededor del siglo sexto antes de Cristo, y sus obras eran bien conocidas por los grandes filósofos de su tiempo, como Platón o Aristóteles, quienes le consideraban un maestro. Demetrio de Falero recopiló su obra, pero desgraciadamente se perdió, aunque gracias a la llamada "Augustana", que fue un libro escrito posteriormente por un autor anónimo, pudieron salvarse de la posible desaparición que implica una tradición oral más frágil que la escrita. Las enseñanzas morales de Esopo siguen de actualidad hoy en día, por tratarse de conceptos universales muchos de ellos, y por tanto no ligados a una cultura o forma de pensar pasajera. Su estudio no es obligatorio en las escuelas, por lo que su conservación pasa seguro por las manos de aquellos padres que les siguen contando cuentos a sus hijos antes de irse a dormir.

Jean de la Fontaine: Este francés del siglo XVII fue uno de los muchos escritores que se inspiraron leyendo a Esopo, hasta el punto que adaptó las fábulas de este a los tiempos modernos, manteniendo los mensajes morales pero dando su propia visión de la vida y la sociedad. Otros referentes para él fueron Babrio y Gayo Julio Fedro, fabulistas griego y romano respectivamente, aunque su obra no se limita a este género, y escribió además poesía y alguna novela. Falleció a los 73 años de edad dejando una extensa obra a sus espaldas; sobretodo sus famosos 12 libros de fábulas.

Félix María Samaniego: Se trata probablemente del más claro exponente del género nacido en España. Pertenece al siglo XVIII, y destaca especialmente por escribirlas en verso. Al igual que La Fontaine, fue autor de algunos cuentos eróticos, motivo por el que, junto a otros textos más o menos en contra de la Iglesia, fue perseguido por la Inquisición, aunque pudo salvar la vida gracias a que, al ser de buena familia, poseía buenos contactos. Su obra capital son las "Fábulas en verso castellano para el uso del Real Seminario Bascongado", que fueron repartidas en 9 libros. La principal diferencia con respecto a Esopo, es que deja de lado la inocencia de este para dotar a sus obras de un punto más mordaz, destinado a criticar sutilmente a la sociedad de su época, con la que no compartía muchas de sus actitudes, especialmente en lo que a religiosidad y política se refiere. "La paloma", "El perro y el cocodrilo", "La zorra y las uvas" o "La gallina de los huevos de oro" son algunas de sus obras más recordadas.

Tomás de Iriarte: También español y contemporáneo a Samaniego, publicó sus fábulas justamente un año después que este lo hiciese, y se originó entre ellos una cierta controversia porque Iriarte argumentaba que las suyas eran las únicas enteramente originales, dando a entender que tanto las de su compatriota como las de La Fontaine o incluso las de Esopo u otros incluían partes de cuentos tradicionales y leyendas heredadas y transmitidas durante siglos a través de la transmisión oral. Tomás de Iriarte practicó otro tipo de artes, incluida la música pero también la poesía, y de hecho la mayoría de sus fábulas están escritas precisamente en verso, como por ejemplo "El gusano de seda y la araña", "El oso, la mona y el cerdo" o "La abeja y los zánganos".

Para acabar os dejamos con un precioso documental de naturaleza inspirado en una fábula/leyenda indio americana sobre el origen del mundo, en el que las liebres son las protagonistas:


Añade tus comentarios