Vuestros cuentos 

¡OH GRAN MAGO! ¡HA OCURRIDO...

Enviado por crispro30  

- ¡Oh, Gran Mago! ¡Ha ocurrido una tragedia! El pequeño Manu ha robado el elixir con el hechizo Lanzapalabras.
- ¿Manu? ¡Pero si ese niño es un maleducado que insulta a todo el mundo! Esto es terrible.. ¡hay que detenerlo antes de que lo beba!
Pero ya era demasiado tarde. Manu recorría la ciudad insultado a todos solo para ver cómo sus palabras tomaban forma y sus letras se lanzaban contra quien fuera como fantasmas que, al tocarlos, los atravesaban y los transformaban en aquello que hubiera dicho Manu. Así, siguiendo el rastro de tontos, feos, idiotas, gordos y viejos, el mago y sus ayudantes no tardaron en dar con él.

¡Deja de hacer eso, Manu! Estás fastidiando a todo el mundo. Por favor, bebe este otro elixir para deshacer el hechizo antes de que sea tarde.
- ¡No quiero! ¡Esto es muy divertido! Y soy el único que puede hacerlo ¡ja, ja, ja, ja! ¡Tontos! ¡Lelos! ¡Calvos! ¡Viejos! - gritó haciendo una metralleta de insultos.

- Tengo una idea, maestro - digo uno de los ayudantes mientras escapaban de las palabras de Manu- podríamos dar el elixir a todo el mundo.

- ¿Estás loco? Eso sería terrible. Si estamos así y solo hay un niño insultando, ¡imagínate cómo sería si lo hiciera todo el mundo! Tengo que pensar algo.

En los siete días que el mago tardó en inventar algo, Manu llegó a convertirse en el dueño de la ciudad, donde todos le servían y obedecían por miedo. Por suerte, el mago pudo usar su magia para llegar hasta Manu durante la noche y darle unas gotas de la nueva poción mientras dormía.

Manu se despertó dispuesto a divertirse a costa de los demás. Pero en cuanto entró el mayordomo llevando el desayuno, cientos de letras volaron hacia Manu, formando una ráfaga de palabras de las que solo distinguió “caprichoso”, “abusón” y “maleducado”. Al contacto con su piel, las letras se disolvieron, provocándole un escozor terrible.
El niño gritó, amenazó y usó terribles palabras, pero pronto comprendió que el mayordomo no había visto nada. Ni ninguno de los que surgieron nuevas ráfagas de letras ácidas dirigidas hacia él. En un solo día aquello de los hechizos de palabras pasó de ser lo más divertido a ser lo peor del mundo.

- Será culpa del mago. Mañana iré a verle para que me quite el hechizo.

Pero por más que lloró y pidió perdón, era demasiado tarde para el antídoto.

- Tendrás que aprender a vivir con tus dos hechizos: lanzapalabras y recibepensamientos. Bien usados podrían ser útiles…
Manu casi no podía salir a la calle. Se había portado tan mal con todos que, aunque no se lo dijeran por miedo, en el fondo pensaban cosas horribles de él y cuando esos pensamientos le tocaban eran como el fuego. Por eso empezó a estar siempre solo.

Un día, una niña pequeña vio su aspecto triste y sintió lástima. La pequeña pensó que le gustaría ser amiga de aquel niño y, cuando aquel pensamiento tocó la piel de Manu, en lugar de dolor le provocó una sensación muy agradable. Manu tuvo una idea.

- ¿Y si utilizara mi lanzapalabras con buenas palabras? ¿Funcionará al revés?

Y probó a decirle a la niña lo guapa y lo lista que era. Efectivamente, sus palabras volaron hacia la niña para mejorar su aspecto de forma increíble. La niña no dijo nada, pero sus agradecidos pensamientos provocaron en Manu la mejor de las sensaciones.
Emocionado, Manu recorrió las calles usando su don para ayudar y mejorar a las personas que encontraba. Así consiguió ir cambiando lo que pensaban de él, y pronto se dio cuenta de que desde el principio podría haberlo hecho así y que, si hubiera sido amable y respetuoso, todos habrían salido ganando.

Tiempo después, las pociones perdieron su efecto, pero Manu ya no cambió su forma de ser, pues era mucho mejor sentir el cariño y la amistad de todos que intentar sentirse mejor que los demás a través de insultos y desprecios.

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La grulla y el flamenco

Enviado por crispro30  

Había una vez un pantano en el que vivían una grulla y un flamenco. Cada uno se había construido su casa en lados opuestos.
Un día, el flamenco se cansó de vivir solo y pensó que lo mejor sería casarse.

—¡Ya sé! Voy con la grulla a pedirle matrimonio —se dijo.

Hasta allá fue el flamenco, ¡plaf, plaf!, chapoteando sin parar hasta llegar a la orilla contraria. Tocó a la casa de la grulla.

—Buenos días, ¿se encuentra la grulla en casa?

—Sí, aquí estoy.

—¿Te gustaría casarte conmigo?

—¿Yo? ¿Casarme contigo? ¡Jamás! Tus patas son muy largas, tu traje es muy corto y además, vuelas muy lento. Además, ¿cómo piensas que me vas a mantener? Vete de aquí, larguirucho.

El flamenco se regreso a su casa igual que había venido. Pero al rato pensó la grulla:

—En vez de vivir sola, mejor sería que me casara con el flamenco.

Así que fue a verlo a su casa y le dijo:

—Está bien, cásate conmigo.

—No, ¿qué falta me vas a hacer tú? Ya no quiero que seas mi esposa, vete de aquí.

Avergonzada, la grulla se puso a llorar y regreso a su casita. Pero entonces el flamenco se lo pensó mejor:

—No debí rechazar a la pobrecita grulla, me aburro mucho viviendo solo. Voy a pedirle matrimonio de nuevo.

Así que llegó a su casa y dijo:

—Ya lo pensé bien y he decidido que sí quiero casarme contigo. ¿Aceptas mi mano, grulla?

—Pues no flamenco, ya no voy a casarme contigo.
Y otra vez el flamenco volvió a su casa y la grulla volvió a pensar:

—¿Por qué le habré dicho que no? ¿Qué caso tiene vivir yo sola? Mejor voy a verlo y le digo que sí quiero casarme con él.

Así que fue a decirle al flamenco, que sí quería ser su esposa, pero él no la aceptó.

Desde entonces no han parado, allí andan los dos, van el uno con el otro para pedirse matrimonio pero nunca terminan de casarse.

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La gallina Reggaetonera

Enviado por aj26  

Había una vez, en un granero una gallina muy peculiar de ojos grandes y frondosos; cabellera rojiza que cantaba y bailaba el rap. Solía hacerlo a diario, porque era su expectativa gallinar. Su canción favorita era: “Kiri, kudurru, gallina soy, canto con emoción, me gusta el flow meneo mi cuerpecito como un dow. Ahora he superado a Ozuna hoy”…

– Sus amigos cercanos le aplaudían, con gran alboroto. Hasta que, un día oyeron un rumor sorprendente del patrón de la casa. ¡Ay qué hacer gallina guisada!…

– Todos corrieron avisarle, pero ya era tarde – él patrón había matado a la gallina reguétonera – ahora solo se escucha, sus canciones para recordar aquel gran animal.

Autora: Anély

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Una gaviota Solitaria

Enviado por aj26  

En un bosque mágico, vivía una gaviota con poderes de otro planeta que un día su descendencia heredó para que pudiera escapar de los humanos que buscan cazar sin piedad.
- Cierto día, un búho le dijo: oye gaviotica dicen las lenguas de las hormigas que cantas como las divinas- cállate - avecita a veces lo que se mira- no es lo que imaginas - así vuela deprisa porque la soledad es mi amiga...

Autora: Anély

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Un corazón Congelado

Enviado por aj26  

Era una tarde como cualquiera, cuando vi que tu corazón rompió el silencio; mientras mi amor desplegaba por oír tu voz así sea en susurro del aíre. Todo trascendía porque mi rostro atisbaría tan sólo una sonrisa por escuchar aquellas palabrerías que hace tanto años añoraría – entonces sentía que por fin tu orgullo se desvanecería al preguntar aquel secreto que el viento sigiloso guardaba y no era el tiempo porque ese " Te amo" el mar se lo llevaba entre sus olas y jamás sabrían cuanto me amabas tal vez quedaba en aquellos cuentos que recitaba bajo la luna Aldama.

Autora: Anély

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El orgullo de tu amor

Enviado por aj26  

Era una tarde como cualquiera, cuando vi que tu corazón rompió el silencio; mientras mi amor desplegaba por escuchar aunque sea tu voz.
Todo trascendía porque mi rostro atisbaría tan sólo una sonrisa por escuchar aquellas palabrerías que hace tanto años añoraría - sentía que por fin tu orgullo se desvanecería al preguntar aquel secreto que el viento sigiloso guardaba y no era el tiempo porque ese " Te amo" el mar se lo llevo y jamás supe yo...

Autora: Anély

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Te voy a contar mi vida

Enviado por luismi  

Te voy a contar mi vida
Con pequeños detalles que han surcado esta historia y teñido de sentimientos nuestras almas que se cruzaron durante un tiempo indeterminado, tres años aproximadamente.
Porque oí decir en alguna ocasión que el tiempo lo cura todo y también que no hay mal que cien años dure pero cuando en las esquinas del tiempo se esconden los sentimientos, las heridas pueden volver a abrirse, y ya no mana sangre solo desaliento y así, de nuevo empiezo a contar mi vida, desde hace algunos millones de minutos hasta hace sólo unos cientos....
Desde antes de los 16 años a pasados los 18 conseguí madurar mi cuerpo y también mi alma. Acompañado por ti, plegué mi infancia y descubrí a la adolescente sentada junto a mi, sobre un mar de césped amé tu ser creyendo tener tu mundo entre mis manos.
Te podría contar cada cita, algunas olvidadas otras que no sucedieron y una que maldigo, ya sabes... soltaste mi mano en el camino, Y me preguntas si te odié, si solo odiaba al destino.
Luego volvimos a vernos, no sé muy bien porque, no sólo una vez, tampoco ya fueron muchas, perseguí tu sonrisa perfecta, tu mirada constante y ahora dices que me buscaste y dices y dices.... y ya no dices nada, sueño bajo tu embrujo y volvemos a esos años, horas, minutos, qué extraño dibujo, y deseo quedarme en ese instante.
En cada recuerdo te he buscado, en cada bocado de mujer, en cada mirada perdida al suelo sin respuestas, huyendo antes del anochecer.
Si te he odiado, si te he querido, si no te he amado, si perdí alguna vez la razón, si he llorado, si conté hasta mil para poder dormir y mis ojos se hubieran volado.
Olvidé y no te he olvidado, me enamoré y no te he olvidado, enfermé de anhelos y volví al trabajo, entre días felices y años
robados al tiempo de mi niñez. Mi vida, tu vida, treinta años olvidados.
Te puedo contar mi vida, trabada, ligera y pesada, once años de felicidad, de mi amor, de mi amigo, del hijo por el que vivo, y que nos mantiene unidos.
Ahora ya no cuento más porque ahora estoy perdido, buscando para encontrarte, te encuentro y te olvido . Y ya no estás, y las risas se vuelven llantos y te vuelves a escapar como el agua entre mis manos.
Tan cerca y tan lejos a la vez y tus ojos despiertos miran y no ven, y ya sólo veo tu boca, tu pelo, pintada tu tez.
Ahora te toca a ti, saber decir que no lo vas a hacer, con puñales de hielo escribir sobre mi piel, juntar las letras, las palabras y cerrar la carta que nunca tendré.
Para mi primer gran amor....

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opal

Enviado por emmalynnhill  

Opal jewerly is formed from a silica mineral mixed water seeped between the cracks of the rock, which led to the creation of the Opal stone.

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El ruiseñor rapero

Enviado por aj26  

En un jardín secreto vive un ruiseñor rapero, toca el arpa como un ángel en el cielo, ha conocido a una pueril flor que robó su corazón. Visitando diferentes jardines escribió varios a fines. Toc, toc, la puerta, tocó ha llegado con gran ilusión; la flor se alegra una bella melodía suena.

– Las puertas del edén están abiertas, entra – él ruiseñor – prepara su discurso, a la dama cautelosa – escucha silenciosa: «Oh amada mía sois mi amor, déjame tocar la lira y oirás una magnífica sinfonía»

– Entre las letras y el canto, llega el momento del ocaso, él poeta enamorado se sube a Pegaso, dejando desamparada a su bella Aldama. Pero antes de partir, hace una reverencia – «Me agradó verte hoy – debo seguir – recuerda que el ósculo de tus labios llevo en mi corazón – adiós alondra mía»

– La flor queda entristecida, porque él flamante de la poesía sigue galopando a la vida...

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El amor a lo mitómano

Enviado por jlygoode  

Hazlo, miénteme como siempre haces, le dije. El con un “Te amo” me respondió. Tanto tiempo que lo conocía y ninguna de sus mentiras me había dolido tanto como aquella que su boca gesticuló sin miramientos. En mí, se formó un nudo de impotencia y se creó un vacío que me incitó a marcharme, metí mi dignidad dentro de la maleta y lo miré por última vez, solo para llenarme de valor y emprender mi viaje hacia un destino lejano, evadiendo el ambiguo remordimiento. Lo que no sabía es que por primera vez después de tanto, sus palabras no habían sido un engaño pero, ¿Cómo se puede reconocer la verdad en un nido de mentiras? Quien diría, que aquel quien estaba condenado a mentir, por amor había pagado la sentencia.

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