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QUE SEPAN AQUELLOS QUIENES YA COLGARON...

Enviado por 1713  

Que sepan aquellos quienes ya colgaron el uniforme que despierte porque el tiempo es difícil

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¿CÓMO QUE EJE INCLINADO?

Enviado por beache  

¿Cómo Que Eje Inclinado?
XXXIII

Este no es cuento.-
Es una opinión o algo así.
¿O es una duda?
Para peor, no aparecen 3 imágenes que ayudan a comprender lo que se plantea.-
Y, de todas maneras, está mucho más comprensible hacia el final

Tantas veces hallas visto un texto científico o escuchado a algún eminente erudito de temas espaciales, un docto especialista chileno poseedor de Magísteres y otros post y posteriost, escucharás argumentos respecto de que en el planeta Tierra se diferencian dos polos que atraen magnéticamente a una gran cantidad de objetos, y que son la base de una serie de aparatos de gran utilidad y utilización principalmente en lo relativo a la necesidad de ubicarse.

Mientras la Tierra gira trasladándose por el espacio alrededor del sol, realiza una trayectoria elíptica que implica acercársele y alejarse dos veces al año, produciéndose cuatro situaciones temporarias distintas que originan las estaciones.

Ahora que, a la misma vez que el planeta se traslada por el espacio, va girando sobre sí misma en torno a un eje imaginario que, según ellos, está inclinado, para que pueden explicarse la existencia de las 4 estaciones con sus características propias.
-Pero... ¿Por qué inclinado?... ¿No puede estar derechito, el muy porquería? -. Digo.
-No puede estar derechito, porque así las estaciones del año no se producirían. Habría siempre una sola estación. O al menos una mezcla de todas ellas-. Dicen.

-Tiene que estar derechito, porque si no fuese así, el sol se vería haciendo un movimiento en zigzag en su viaje de su aurora a su ocaso-. Digo.-
-El sol no se mueve, pues. Es la Tierra la que realiza movimientos y los humanos casi no nos damos cuenta-. Dicen
-Entonces, eso lo explica. Queda probado-. Digo.
¿Notan mi sarcasmo?
Pero algo ocurre que no me deja conforme.

Pasa que yo miro salir el sol por las mañanas de los días sin lluvia y puedo ver que sale bastante al sur del Volcán Llaima y en otro tiempo se ve claramente al norte. Y también veo una estrella que “se posa” en mi ventana y veo cómo cambia de posición con los días hasta que desaparece. ¿Es por el eje inclinado?. ¿No sería más lógico que fuese al revés, porque la variaciones debieran ser hacia otros lugares de la tierra y no en mi ventana? Digo, tiene lógica que desaparezca de mi ventana durante las horas de la noche como consecuencia del movimiento de rotación, pero debiera permanecer bastantes días ahí mientras el movimiento de traslación se completa.
¿Qué lógica tiene la representación del Sol y los planetas que nos dan los textos?

Aquí vemos dos representaciones del sol y sus planetas cercanos. Ambas debieran ser equivalentes, sólo que vistos desde diferentes puntos del espacio. ¿Hacia dónde está inclinado el eje de la Tierra? Supongamos arriba del apunte, el polo norte, para no perder la costumbre, ¿hacia dónde está inclinado el eje? ¿Hacia la izquierda o la derecha, hacia adentro o hacia afuera, hacia adelante o hacia atrás?

Yo creo que una inclinación así, no podría generar las 4 estaciones. En alguna parte de la órbita elíptica se repetiría la misma inclinación, generando dos estaciones iguales. Por ejemplo, otoño y primavera iguales. O peor aún, verano e invierno iguales.

Para sustentar la teoría que explica generación de las estaciones, tendría que producirse una combinación en dos sentidos. Así como demasiado conveniente. Por ejemplo, izquierda y adentro y en la parte cercana de la órbita elíptica: Verano en el hemisferio norte. ¿No será demasiado rebuscado?

¿Y funciona bien aquí la Teoría de la Relatividad?. Por ejemplo, en la representación de arriba, a la izquierda, donde si dibujan las trayectorias elípticas ¿cómo tira la Tierra de Venus si está al otro lado del sol?
Yo veo que algo no encaja, algo se pasó de largo y, ya sea que nadie se ha detenido a analizar a fondo o se han conformado con la explicación de otros.
Bueno, pero lleguemos a un lenguaje más apropiado, no nos quedemos en el plano literario de esta cuestión. El eje “derechito” o “derecho” significa suponer que ambos polos se encuentran en sentido vertical y proyecta un eje, una línea giratoria paralela a una supuesta línea norte sur del sol. Y, eje inclinado significaría que es oblicuo y que al prolongarlo más allá mediante una línea imaginaria terminaría interceptándose con otra línea imaginaria proyectada por el sol.
Veamos cómo se ve:


Se ve bien. Yo, al menos, veo que se establecen claramente esas dos estaciones. Con la salvedad que el eje debiera ser lo suficientemente marcado para que se establezcan las notables deferencias de ambas estaciones.

Buen punto. Me doy.

Pero sigamos transitando por la traslación anual. Para el otoño y la primavera, la Tierra debería ubicarse, si conservamos esta misma imagen, delante y detrás del sol y serían las posiciones más distantes. Yo trato de proyectar esa misma inclinación y me parece imposible que sirva para generar al otoño distinto de la primavera. Por el simple hecho que la zona más expuesta a la acción luminosa y energética del sol, serían las zonas cercanas a la línea del Ecuador. Tendría que existir otra inclinación diferente, así como viniendo desde dentro del papel hacia el lugar donde tú te encuentras leyendo (o yo escribiendo) ¿Lo ves?, ¿Captas la idea? O que el planeta nos haga la “paleteada” tremenda de acomodarse en “el aire” y moverse convenientemente para generar la diferencia y crear primavera allá lejos y otoño acá al frente.

Así que yo creo, y creer no cuesta plata, que el eje de giro de la tierra no es inclinado. Se mantiene, por decirlo así, paralelo a un hipotético eje de giro del sol y de los demás astros. Lógica simple de la física. Hagan girar una pelota o un tarro lleno con agua y el giro se centra y se verticaliza.

Por otra parte, el mundo, el universo está formado por materia. Y la materia, formada por átomos. Entonces el Sistema Solar se comporta igual que un átomo. Donde el Sol es el núcleo y los planetas, satélites y asteroides se comportan igual que los protones y neutrones. Giran en torno del Sol. Y sus órbitas son elípticas, pero nunca colineales. No todas ellas a igual altura, si me permiten hablar de altura en el universo, como las muestran algunas imágenes de revistas y publicaciones serias.
Las estaciones se producen porque la Tierra gira en una órbita elíptica que asciende y desciende respecto de una altura aparente del Sol, como se muestra en la imagen siguiente.


En la figura de la izquierda se muestra simplemente el moviente perpetuo que se produce en el átomo.
En la figura de la derecha se muestra la Tierra en su órbita ascendente, generando el verano en el hemisferio sur y el invierno en el norte. Cuando llegue a su parte “más baja” será invierno en nuestro hemisferio. El otoño se produce como consecuencia de la tremenda influencia que ejercen las especiales condiciones del verano y debido a que el Planeta se aleja del Sol. Otro similar, genera la primavera que se producirá cuando, según esta imagen, la Tierra se encuentre en la parte de más allá.

Obvio que las órbitas de los planetas son todas de diferente amplitud.

Los científicos sencillamente se han equivocado al establecer su teoría, de la misma forma como se han equivocado tantas veces durante el transcurso del tiempo: ¿acaso no llamaron “átomo” a aquello que era imposible de partir o dividir? Y claro que se puede. ¿O que era el Sol el que giraba alrededor de la Tierra? Siglos de error. Y vidas cegadas en peligro real.

Así como en la materia, en una escala diminuta, las partículas del átomo giran alrededor de un núcleo, teniendo órbitas para su permanente traslado, los planetas y demás cuerpos que forman el Sistema Solar giran en torno al sol.
Y así como otros iones giran sobre los núcleos de átomos vecinos componentes de una misma estructura, otros sistemas planetarios giran sobre otras estrellas de una misma galaxia, pues la ciencia acepta que 98 de cada 100 de ellas posee sistemas planetarios giratorios.

Y las estrellas giran en torno a estrellas de sus propias galaxias y las galaxias sobre otras galaxias. Posiblemente no se dispersan como sostiene la teoría de Big Bang, posiblemente no van alejándose constantemente, sino que simplemente giran sobre gigantescos ejes imaginarios. Ese puede ser el movimiento que el ser humano ha podido, no sólo percibir, sino que medir, cuantificar. Pensar que giran parece mucho más lógico, comprensible, natural y humano.

Y si se ha establecido que existen más de noventa mil galaxias, cada una de ellas formadas por más de 200.000.000.000 de estrellas y si todas ellas se mantienen girando a velocidades extrahumanas y distancias siderales incomprensibles a nuestro entendimiento, en torno a un poderosísimo núcleo que todo lo mueve ¿a título de qué? Si tú le agregas a esa enorme cantidad de estrellas, los 5 ceros correspondientes a las galaxias y que cada una de ellas, casi todas, poseen 10 planetas girando en su entorno, el concepto numérico se pierde y lo dejamos de aquilatar en su real dimensión. Aquí entra el concepto del DIOS como la fuerza del Principio y del Fin, el constructor de toda esta inmensa grandeza. (¿Gira todo en torno a “Dios”? )

La realidad correcta del movimiento de traslación y la generación de las estaciones del año, es mucho más sencilla. En concordancia con la maravillosa existencia de esta sublime creación de la naturaleza que, junto con permitir que en una posición marginal de una galaxia que sólo tiene de especial el hecho de llamarse Vía Láctea, exista una estrella común y corriente llamada Sol y en su torno, girando un planeta, que más que corriente parece ordinario, al compararlo con otros que, fácilmente, le opacan. Pero es aquí donde se dio la maravillosa posibilidad de generarse una variada cantidad de condiciones sincronizadas magistralmente en el tiempo y su espacio y con el material genético adecuado, que permitieron la existencia de la vida.

Y por sobre eso, que ya es maravilloso, que existiera el HOMBRE con toda la grandeza de su condición racional para poder percibirla. Sin el hombre ¿qué importancia tendría que existiese todo lo demás? ¿a quién podría importarle?

El Otoño y la Primavera se producen, obviamente, cuando la Tierra se encuentra en las posiciones lejanas de su órbita. La diametral diferencia entre ambas estaciones es más bien debida a su repercusión en la vida, es decir, en el inicio de un nuevo ciclo de la vida y está influenciada por consecuencias que la temperatura y otros factores tienen fundamentalmente en la atmósfera y los demás subsistemas que la afectan.

En resumen, resumiendo todo en una corta idea, las estaciones del año se producen porque el movimiento de traslación de la Tierra sobre el sol es ascendente y descendente.
Eso es lo que creo y seguiré creyendo.
Como que me llamo Talo Calquín.
Aunque el sol se olvide y me comience a alumbrar por la noche.
Aunque caiga sobre mí un cubo de agua vaciado desde la luna.
Aunque pierda mi nombre la última de sus letras.

¡Eso sí que sería terrible!.
¿Se imaginan, por ejemplo, que una bella muchacha casadera, llegue un día a su casa diciendo:
-Papá, hoy conocí a un señor llamado Tal?-
Con un nombre así, ¿quién me tomaría en serio?
¡Eres un Tal para cuál!

Y esta historia acaba aquí
¿Qué tal?

Yo, bien ¿y tú?... Tú, ¿qué tal, Tal?

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CIELO, ¡SONRÍE!

Enviado por scorpium  

Es cielo, cada vez que tú, sonríes y, lo haces de muchísimas maneras. Es tu sonrisa, un verdadero cielo. Espero, no me malcríes, más tarde sean bellas quimeras; tú, me sonrías, también me cubrieras. Quiero que, al verte me rocíes. Así estaremos siempre enamorados de tan bello, divino paraíso; soñando vivir…, ¡tan encadenados! Gracias a mi Dios; él, así lo quiso. Al fin, hoy duermo bien acariciado. Cielo, ¡sonríe! Es nuestro compromiso.
*
*
Andrés Rivadeneira Toledo/Scorpium
Ecuador "En la mitad y para todo el mundo"
Copyright® Todos los derechos reservados

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Atrapado…

Enviado por scorpium  

Atrapado…
...Un hombre, solo, atrapado entre el amor y el desamor, día a día vive un “maldito infierno”, buscando culpables, excusas para sus errores, porque su pareja decidió alejarse de él, poniendo fin a su relación. Ante esta situación se ve obligado a pensar y aceptar con mucho dolor que, necesita ternura y lo dice con valor. -Si ella estuviera todavía conmigo, lograría que me quisiera, aunque volvería a pedirle escuchar nuevamente sus palabras: “Amor, Amor”. Aceptarla nuevamente sería una tremenda locura, me causaría mucho daño, pero no me importaría. Es hora de aceptar la realidad, ya basta de mentiras, si no regresa, sería mejor que muriera... ...No pienso seguir su juego como muchas veces, por no estar solo. No voy a perseguirla escuchando a mi inseguridad que siempre la ve, traicionándome-. Ya nada será como antes, eso le confunde y le duele como si tuviera una espina clavada en su corazón. Esta experiencia es un camino doloroso que tiene que atravesar tras poner punto y final a lo que un día fue su único amor. Su relación se ha roto y el mundo se le viene encima y se rompe en mil pedazos... -Buscando culpables es una forma de evitar enfrentarme al problema y a los sentimientos que origina emprender el duro camino del desamor-. Para reconstruirse necesitará tiempo, pues sus heridas tienen que sanar la huella de un amor que no ha continuado como esperaba. Le resulta más difícil dejar una relación cuando aún están enamorados...
*
*
Autor: Andrés Rivadeneira Toledo/Scorpium
Ecuador “En la mitad y para todo el mundo”
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Recordando…

Enviado por scorpium  

Recordando…
Recordando aprendí lo que necesitaba para entender, ser muy paciente, controlar mis emociones, aceptar a las personas, no cambiarlas, criticarlas o juzgarlas, solo comprenderlas. Tratan de sobresalir, buscan notoriedad, sentirse vivos, importantes, despertando el maldito ego que todos tenemos. Un ego corrupto, morboso, autoritario y violento te reviste de poder, creyéndote todo poderoso e infalible, sin errores ni críticas. Actitud normal en autoridades con desequilibrios psicológicos.

Autor: Andrés Rivadeneira Toledo/Scorpium
Ecuador “En la mitad y para todo el mundo”
Copyright® Todos los derechos reservados.

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"Quisiera ser siempre niño".

Enviado por scorpium  

"Quisiera ser siempre niño".

El mejor cuento para un niño es observar a las personas adultas y ver su comportamiento. Este cuento no necesita de título ni de portadas, ni de cantidad de páginas. Puede ser un cuento contado como una realidad o una realidad contada como un cuento…
¿Por qué los adultos crecen, son tan “adultos” y terminan peleando, haciendo guerras? Ahora están con la tercera guerra mundial con el virus de la Corona. Lo toman a broma y no obedecen las disposiciones para evitar su contagio. No quieren estar en casa, se escapan con sus amigos y amigas a tomar, se emborrachan y llegan al siguiente día. No me gustaría ser así, dependiendo de los vicios, quisiera ser siempre niño para seguir en mi mundo creativo, de color y amor; donde jugamos entre nubes, valorándonos y respetándonos para que nos respeten y valoren, para poder triunfar y ser feliz. Poder ayudar a los demás y nunca competir, quiero compartir nuestras experiencias y aprender mutuamente. No quiero casarme ni tener hijos, primero debo triunfar, viajar a muchos países, conocer las maravillas de nuestra naturaleza y siempre ser feliz, ser siempre niño en todo momento, a cada instante sonreír y divertirme con mi futuro que es el presente y aprovechar la tecnología que existe para cumplir con el colegio y ganarme una beca en la universidad. Y como el niño que soy, libre volaré siempre con la verdad para que aprendamos a conocer y enfrentar la realidad y no creer lo que nos cuentan… Voy a ser educador para ayudar a los estudiantes a conocer la verdad, el principal valor de una persona y que ellos también sean siempre niños, enseñarles a ser asertivos para que aprendan a equivocarse, corregir sus errores y felices puedan vivir. * Ahora son adultos, pero al verlos, por su comportamiento se cree que son niños. Saludan sonrientes, comparten y se ayudan; cuidan su naturaleza, comprendieron que son seres de luz y que deben brillar. La primavera les espera, vuelen libres, vuelen; millones de alas pintarán el cielo y estarán danzando, viviendo con su inocencia entre arco iris eternos…
Es la nueva energía, es la nueva pureza de la tierra, no teman. Respiren y cálmense… Es la esencia de tu ser, es transformación. Los bañaron con Amor, ¡Renacerán siempre niños!

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"Ojalá fuera maestro"

Enviado por scorpium  

"Ojalá fuera maestro"

Está aburrido de ser profesor. ¡Ojalá fuera maestro! Todos los días es la misma rutina. Llega a una institución burlada por un gobierno de turno. Recuerda con tristeza y dolor, la imagen y posicionamiento histórico, emblemático y glorioso que, la vestía con sus múltiples triunfos; tenía todo, no le faltaba nada, ahora en cambio, estaba abandonada a la suerte de un presupuesto que cada vez agonizaba, mientras el agua gemía, los servicios dormían en compañía de virus y epidemias, ahora nos faltaba todo. Los estudiantes llegan vestidos como ellos quieren y piensan, convirtiendo sus uniformes en minifaldas para que el viento no se olvide de ellas. La pintura cansada y harta de su maquillaje empieza a desnudarse, mientras un fétido olor empieza a cubrirnos. Los pasillos se inundan con los grupos de estudiantes que esperan afuera del salón, odian estar presos en las aulas…
*
*
Autor: Andrés Rivadeneira Toledo/Scorpium
Ecuador “En la mitad y para todo el mundo”
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GUAGÜI XXX RELATO LIBRE DE...

Enviado por beache  

GUAGÜI
XXX
Relato libre de una historia verídica

Don Manuel escuchó con mucha atención cuando le contaron que uno de los hijos de su vecino se había cambiado de colegio y que ese cambio había sido totalmente exitoso.
Y aunque esta nueva escuela les quedaba a sus hijos a casi 8 kilómetros de distancia, terminó enviándolos allá.
Le compró a cada uno una bicicleta y a estudiar sea dicho. Y los otros vecinos que pasaban frente a su casa igual hicieron lo mismo, formándose un buen grupo que viajaba diariamente y se cuidaban unos a otros.
Pero en el transcurso del año, varios sucesos fueron minando su entusiasmo: Que un neumático está pinchado, que éste me sacó la bicicleta sin permiso, que la lluvia, que el barro, la escarcha o la inclinada subida del Caracol.
Así que cuando escuchó que, en la ciudad de Radal, una de las escuelas abriría un Hogar para niños campesinos, no tuvo ninguna duda que era allá donde debían ir. La distancia era similar, pero tenía varias ventajas, como, por ejemplo, el trayecto era mucho más amigable, su barrio desde niño chico. Incluso sus mismos padres vivían hacia allá. Y ahora que el Benjamín, su hijo más pequeño debía ingresar al primero básico, qué mejor que evitarle andar para arriba y para abajo, arriesgando algún accidente o alguna enfermedad.
Los fue a matricular y los niños comenzaron en el tiempo debido, su nuevo año escolar: Los lunes en la mañana cruzaban el Río Allipén por la pasarela peatonal, dejaban encargadas sus bicicletas donde un amigo, estaban internos toda la semana y, los viernes por la tarde regresaban a su casa. Todo marchaba bien.
Y otros niños se sumaron a los viajeros hasta formar un grupo de siete en total. Los aprendizajes iban bien y las calificaciones también. Los niños respondían adecuadamente a los esfuerzos que sus padres hacían.
Pero no todo puede ser perfecto por todo el tiempo. Llegó la lluvia y se llevó la pasarela.
Todo se arregló, sin embargo. Un vecino proporcionó un bote y los niños remaban ellos mismos. Ahora era obligatorio cruzar todos juntos. Los que llegaban primero esperaban hasta que todos llegaran y se daban ruidosas señales mediante gritos para indicar la ubicación de cada cual.
Y así se solucionó la falta de pasarela. Las bicicletas ahora quedaban encargadas al sur del río y allí, cada uno pasaba a retirar la suya. Los tres hermanitos San Juan, los tres hijos de don Manuel y el Dago, que era el más grande de todos, que siempre tenía una broma que hacer o una taya que contar para hacerlos reír a todos. Claro que había veces que se le pasaba la mano y tocaba soportarlo no más. Desde el río al colegio habría unos ochocientos metros, pero el trayecto se hacía supercorto.
>>>
Es mañana de lunes y los hijos de Don Manuel se preparan para viajar: El Benja, parece que está con pocos deseos porque hace rato que insiste en lo mismo:
-¿Y la Nana no va a ir?-
-Tu hermana está enferma. Ira a clases cuando mejore.
Y se fueron solos el Guagüi y su hermano pequeño.
Todos los demás llegaron puntuales, vivían bastante más cerca del río. Subieron y cruzaron. Ya del otro lado, aseguraron el bote convenientemente, atándolo a un árbol de la orilla. Los remos, adentro del bote, si alguien quería ocuparlo, podía hacerlo sin problemas, con la única condición que debía devolverlo al lugar donde estaba. Alguien había dicho “El que va, vuelve”.
Pero, el martes comenzó la lluvia, el miércoles fue un aguacero y el jueves también. El viernes amaneció con algunas nubadas, pero habían pasado cuando, cumplidas las clases, era hora que todos los estudiantes volvieran a su hogar.
Y los seis niños juntos volvieron a recorrer el camino acostumbrado, bromeando y riendo. Sintiéndose feliz. Felices con la perspectiva de volver a sus casas.
Pero al llegar al río, se encontraron que se había llenado hasta arriba. No sería necesario arrastrar el bote sobre las piedras como otras veces lo hacían, estaba flotando sobre el agua y listo para subir en él. Nadie hizo algún comentario respecto de tener miedo o que podía ser peligroso. Y la otra opción era dar la vuelta al puente sobre la Ruta a Villarrica y eso significaba por lo mínimo unos cuarenta kilómetros más. Y no se había acordado que alguien los viniese a encontrar. Además, estaba la cuestión de las bicicletas, que quedarían demasiado lejos, si daban esa vuelta tan larga.
Y subieron:
El Guagüi a los remos, Dago al final y los demás sentados de a dos en la parte delantera. El agua corría rápida, se podían ver algunos objetos que bajaban veloz: Ramas pequeñas, manchas de espumas y algunas líneas que suelen formarse comúnmente.
Guagüi remaba vigorosamente. El bote se desplazaba hacia el sur, pero también lo hacía río abajo, mucho más que en otras ocasiones. Ya en la mitad de su curso, al Dago se le ocurre hacer una broma para asustar a los más pequeños. O talvez, la traía pensada de antemano:
Puso cada una de sus manos sobre las barandas del bote y comenzó a hacer fuerza alternada con cada uno de sus brazos, haciendo que el bote se balanceara al ritmo de sus movimientos. Cuando alguien gritó y lo miró asustado, en lugar de detenerse, aplicó mayor fuerza.
Pero algo falló.
Quizá empujó demasiado fuerte y hacia el lado equivocado o vino una ola o todos los niños se cargaron para un solo lado.
El bote volcó y todos los niños cayeron al agua.
Benjamín se ahogó en seguida, no sabía nadar. Cero posibilidad de poder salvarse.
El más pequeño de los niños San Juan, buscando salvarse, se abrazó a uno de sus hermanos, al que tenía más cerca. Fue un abrazo mortal. El chico murió porque no sabía nadar. Y su hermano porque el chico lo abrazó. No pudo con el peso de otro cuerpo colgado de él.
Dago barajó sus posibilidades con calma. Entendió que no debía lucharle a la corriente. Mientras no se cansara, podía salvarse. Se dejó llevar por la corriente, mientras se iba orillando de a poco. Salió más de cuatrocientos metros más abajo. Pero salvó su vida.
Guigüi y José, el mayor de los hermanos hicieron causa común, se mantuvieron juntos y fueron poco a poco acercándose a la orilla.
-¿Estás cansado?-
-Un poco. Y tú-.
-Yo, sí. Bastante-.
-¿Y no sabes bracear?-.
-Solo se nadar a lo perrito, no más-.
-¡Mira!- Dijo Guagüi. –Acabo de golpear una mata. Esta debe ser la orilla del río cuando no está de avenida.
-Ánimo, amigo, ya queda poco-.
Y en la nueva ribera del río había una especie de canal por donde las aguas bajaban con más fuerza. Guagüi llegó primero y, alzándose lo más que podía, pudo aferrarse una rama de aromo que sobresalía a menos de un metro sobre el agua. José, que venía unos metros más abajo, también hizo lo mismo. Su rama, más corta y más delgada, se estiro primero y luego se quebró desprendiéndose de su árbol. Y el niño se fue río abajo, sujeto a su rama. Ni un grito, ni un manotazo, ni un solo intento más. Como si ese gancho quebrado lo hubiera derrotado y decidió entregar su vida. Pudo verse un momento como se iba hundiendo de a poco. Después de eso, sólo la rama. Una rama que fue a la deriva río abajo. Y pudo seguirse viendo todavía. Hasta que perdió toda importancia. O su importancia se volvió terriblemente relativa.
Guagüi, aferrado a su rama, con todas sus fuerzas. Ahora pudo dimensionar lo cansado que estaba. Y como un gimnasta en su barra, fue acortando la distancia hasta llegar al troco del árbol.
Se había salvado.
Miró el trayecto que había concluido. Una empresa difícil. Pero ahora le quedaba una más difícil aún. Contar lo ocurrido. Y él era el único que podía contar la verdad, sin tener la necesidad de tergiversarla.
El suceso fue noticia nacional. La Cecilia leyó en su noticiero “Tragedia en el Río Allifen”. Así, con “f”y todo.
Y vinieron las instituciones. Y los vecinos y familiares, rastrearon las aguas en busca de los cuerpos. Semanas enteras de ir y venir, subir y bajar.
Entonces, un cuerpo fue encontrado: José
Y su hogar se llenó de dolor y los llantos desgarraban el alma, las lágrimas caían a mares. Un dolor más grande que la distancia de la casa al cementerio donde el cuerpo quedó.
Y cuando parecía que no quedaba más llanto, que se habían gastado las cuencas del dolor, apareció el otro cuerpo.
Y de nuevo a vivir lo ya vivido. El duelo, las lágrimas, el amargo llanto de un hogar ahora sin niños.
Don Manuel, también se fue al río. Se consiguió un bote y los aperos necesarios. Y tres meses se mantuvo así. Con la viva esperanza de encontrar el cuerpo de su hijo perdido. Como que toda su esperanza era poder llevarlo a casa, sentía que era necesario tenerlo, para que sea el mudo testigo del dolor de toda la familia. Estaba tan ocupado en esa empresa, que no se daba el tiempo de felicitar a su hijo Guagüi por el tremendo heroísmo de poderse salvar. Ni, tampoco, de agradecer a Dios por tener la oportunidad de seguir abrazando a su hija, que se había salvado en forma tal original: Su enfermedad le salvó la vida.
Y poco a poco su entereza se fue desgastando, hasta que se rindió al fin. Sería el río un inmenso camposanto que albergara al más pequeño de sus hijos.
>>>
Muchos kilómetros río abajo, más allá de tres ciudades y tres puentes, de botes, pescadores y peces, un señor lleva sus vacas a tomar agua. En eso estaba cuando vio dos pequeños cuerpos flotando semisumergidos arrastrados por la corriente. Y gritó pidiendo ayuda, los persiguió un buen trecho por la orilla. Nadie escuchó su llamada. Se sintió tentado de lanzarse al río para poder rescatarlos. Es decir, rescatar uno, pues, mientras tanto, el otro habría seguido avanzando. Entonces pensó, ¿estará bien arriesgar la vida, para salvar… un cadáver?
Y dejó que fueran las aguas las que actuaran. En su inmensa sabiduría milenaria, ellas sabrían resolver en forma adecuada.
>>>
Años después, el Dago, hombre adulto, pero joven, fue a Radal como tantas otras veces. Se entretuvo viendo fútbol y compartió con sus amigos alrededor de unas cervezas. Ya de noche, montó su caballo y partió para su casa.
Algo ocurrió dentro del río.
Talvez su caballo tropezó con una roca instalada bien al fondo. O había una zanja y pisó en ella. O se asustó ante un gran pescado que pasó nadando río arriba.
Nunca se sabrá.
Pero Dago cayó al río en su parte más profunda. Y la manta que llevaba, o las espuelas, las cervezas que había tomado, le impidieron desempeñarse con la eficacia necesaria. Necesitó respirar, pero sólo tragó agua. Y su cuerpo se fue al fondo. Tomó un último impulso, vio hacia arriba un cielo negro cuajado de estrellas, y a su frente las oscuras formas de las matas de la orilla y los confines de esa tierra…
Y eso fue lo último que vio.
La muerte está vez sí pudo. Vino a llevarse uno más. Vino a un lugar que siempre había sido muy propicio.

FIN
23 03 20
Autor: Bertoldo Herrera Gitterman

Copiado del borrador del Texto “Cuentos y Relatos”, impreso por Editorial Igneo, página 154

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Sábado Entero Dedicado a Ti

Enviado por beache  

SÁBADO ENTERO DEDICADO A TI.-
XVIII
Caía la tarde de un viernes de verano. El sempiterno interactuar de luces y sombras se había iniciado ya.- Los claros indicios de un día de mucha lluvia se expresaban por doquier. Ya sea en el oscuro mojado del asfalto de la calle, o en el tupido existir de millares de gotas que colgaban de las hojas de las diferentes plantas de flores del jardín, que expulsaban un postrer destello amenguado por la ya escasa presencia de la luz, para luego resbalar y caer inevitablemente hacia el suelo elegantemente pavimentado de cerámicos diseñados con difusas formas en claro y café.-
Bart, sentado en el pequeño espacio que había transformado últimamente en habitáculo de referencia obligada para su cotidiano existir, miraba tranquilamente hacia el final de la calle, ahora vacía, buscando sin lograrlo, algún punto de referencia donde poder anclar su mirada. Había sido un mal día. ¡Si!.
Solo. Completamente solo en una casa vacía. Sin fuego, sin risas, sin la alegría que proporcionan o proyectan espontáneamente los momentos de las personas felices, repasaba los espacios del tiempo de las horas recientes. Sin embargo, todos los malos momentos se habían generado en su propio ser. Había usado el día en construir frases con el fin de herir o lastimar…. decir y escuchar, recibir y proferir
Entonces estimó que eso debía ya terminar. Chasqueó los dedos de ambas manos y tomó una decisión…. click, clik, clik … un, un dos, tres... un, dos, tres…. ¡Saldré!

Y tomó hacia el norte por la Ruta Sur… sin tener rumbo fijo, salir por salir. Llegar donde fuera…. llegar por llegar… llegar al final y seguir más allá, detenerse por fin.
Al encontrarse donde estaba la primera bifurcación dijo:
-Seguiré por la senda que dicta el corazón-
Y dobló hacia la izquierda para seguir rumbo al mar. Desgastando los latidos de los momentos de silencio. Musitando las letras ya olvidadas de hermosas canciones de recuerdo y romance. Observando las imágenes de las cosas que bordean el camino: presente y pasado… llegar y pasar… girando al mismo ritmo y a gran velocidad.
Entonces la vio.
Fue al girar una curva, se encontraba allí. Vestía un pullover rosa y blue jeans grises que se ajustaban dócilmente a su figura genial. Las radiantes luces del alba le llegaban de pleno a su cara y le otorgaban una doble dimensión de belleza, como un divagar de mujer a diosa, de ser angelical. He visto esa cara, aunque lo más probable que sólo haya sido que lo soñé.
Ni un solo gesto, ni una sola palabra, nada. Pero él dejó de acelerar. Detuvo su coche. Paró.
Y ella subió.
-¿A dónde vas?- Preguntó Bart.
-No voy…. ¡Quiero ir!... ¡Quiero ir al lugar donde me quieras llevar!
Su voz era muy agradable, hablaba despacio, con calma y acentuando adecuadamente para darle mayor sentido a lo quería decir.
Fueron por una larga vía de bellezas extrañas, derrotando la distancia y la sequedad del lugar, donde era predominante un color verde pálido, así como introducido. “verde eucalipto”, pensó Bart. “Eso es”.
Llagaron hasta un lugar del encuentro de muchos, así, de pura casualidad… La ciudad los recibió con alegría. Un lienzo con una inscripción en grandes letras rojas decía “Bienvenidos” ... “Aquí mil recetas y objetos que admirar”
Caminaron por las calles repletas de alegría, admiraron millares de objetos de índole diversa hábilmente exhibidos en diferentes escaparates instalados en ordenadas filas e hileras. Saludaron gente alegre que esgrimían la fuerza de sus sonrisas y palabras afectuosas. Se detuvieron largamente ante un stand donde la belleza del bordado se expresaba principalmente en la confección de rosas rojas y chilcas florecidas. Se empaparon del aroma de diversas recetas preparadas por manos prodigiosas en manjares exquisitos. Probaron las delicias de una fiesta de arraigo campestre. Bebieron el néctar dulcerino de las principales cepas y mostos del licor chileno. Escucharon los compases de diversas expresiones de la música actual y del pasado. Bailaron al compás de hermosos sones al ritmo de vals y rancheras. Describieron elegantes parábolas en su ir, venir, girar y desplazarse proyectándose en ser una sola entidad de movimientos rítmicos y cadenciosos. O, entregados a un estrecho abrazo, con movimientos mínimos proyectaron sus corazones más allá de sus propios pechos procurando hacer caricias de sus fuertes latidos. Se miraron profundamente a los ojos, escudriñando en sus pupilas tratando de ver el reflejo mismo de sus propias almas. Así fueron transcurriendo uno a uno todos los momentos de un sábado entre dos.
Los sones de la música habían cesado ya y el ruido de la gente se dejó de escuchar. Entonces ella dijo:
- Dame un beso… me tienes que besar.-
- ¿Y por qué debo hacerlo?- Preguntó Bart.
- Porque es así el final de un cuento feliz
Pero finalmente fue ella misma la que lo inició… Lo besó en los labios y él se
sorprendió. El gesto de amor lo pilló de sorpresa pero pronto reaccionó. Y se unió a la caricia con total intención…
FIN

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La unión perfecta.

Enviado por meniii  

La unión perfecta

Amanece un sol radiante sobre las grandes montañas, que rodean el castillo donde vivían grandes magos y hadas del bosque. Luego de tomar el desayuno [amor], salió a recoger flores en el campo, entre sus virtudes y poderes tiene el don de hacer feliz a las personas que la invoquen o que encuentre en su camino. De pronto encontró una llamativa botella de vidrio recostada al pie de un frondoso árbol, intrigada la tomo entre sus manos para quitar el corcho, inmediatamente se escuchó un gran ruido como una bomba:
-boooooooom -.
Muy asustada [amor], soltó la botella la cual rodó varios metros por el suelo mientras de su interior comenzó a salir la silueta de una figura, era un mago quien acercándose afirmó:
-Hola bella dama, soy [deseo], muchas gracias por sacarme de esa botella, donde me habían encerrado por más de 500 años-.
Mientras la asustada [amor], trataba de reponerse el mago continuo su charla:
-En agradecimiento debo obsequiarte un deseo, pídeme lo que quieras y con mis poderes te lo concederé-.
Esbozando una larga sonrisa [amor] respondió:
-Quiero que me acompañes a recorrer el mundo, para que veas como hago feliz a las personas-.
Con voz firme [deseo] argumento:
-Disculpa pero no deberías influir para que las personas sean felices, ese don le corresponde a la gran magia de [felicidad]-.
Nuevamente [amor] dijo:
-No te preocupes que en el camino buscaremos a [felicidad]para que nos acompañe-.
Seguidamente tomaron camino y pasada media hora se encontraron con una anciana, quien se quejaba porque una vecina le había robado su mula, entonces [amor], se acercó para consolarla y fue en ese momento cuando [deseo] dijo:
-Disculpa pero no deberías esperar a que llegue [prudencia], ella con su magia es la que debería atender a esta señora-.
Nuevamente [amor], esbozo una larga sonrisa y agarrando de la mano a [deseo], continuaron el camino. Pasada otra media hora, de pronto se encontraron con un hombre, quien totalmente ebrio lloraba porque su amada novia lo había abandonado. Inmediatamente [amor], se acercó para consolarlo pero [deseo] dijo:
-Disculpa pero no deberíamos primero preguntarle el motivo por el cual su novia lo abandonó, porque puede ser que a lo mejor ella, ya no sentía amor -.
Soltando una larga carcajada [amor] respondió:
-No te has puesto a pensar que el problema pudo haber sido que entre ellos murió el amor y solo quedó el deseo-.
Pasados los minutos los dos magos continuaron su marcha y llegando a una posada, se encontraron con un sacerdote, quien les pidió lo acompañaran hasta la iglesia, para que lo ayudaran a solucionar la discusión que tenía una pareja de recién casados. Entonces [amor}, preguntó a uno de los jóvenes quien respondió:
-Mi esposa afirma que siente más amor por mí, que deseo-.
Sin poder contener la risa [amor], respondió:
-No deben discutir por eso, entiendan que cuando Dios creo el mundo, también creo a los magos asignando un papel determinado a cada uno. Por ejemplo yo soy [amor] y tengo el poder de influir más en las mujeres que en los hombres mientras que mi amigo [deseo] tiene el don de influir más en los hombres que en las mujeres. Así se mantiene el equilibrio, surge la procreación por favor vallan a su casa y sean felices, bueno ese poder le corresponde a la gran maga [felicidad], que viene en camino-.
No había terminado [amor] de hablar cuando entro a la iglesia una anciana, quien con una gran sonrisa se acercó a la pareja de recién casados y los abrazó. Sorprendida [amor], preguntó:
?Quién es usted, que interrumpe nuestra charla?.
Mirándola con sorpresa la anciana respondió:
-Disculpen pero son ustedes [amor] y [deseo], grandes magos quienes todo el día me han estado invocando, yo soy [felicidad] y vengo para ser verdaderamente feliz a esta pareja-.

Fin.

Autor: Manuel Ibarra
Caracas/Venezuela
09-11-2022
Derechos reservados

Moraleja: La felicidad es la verdadera unión entre el amor y el deseo.

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