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EL DESPUÉS (PARTE 5) LOS SUEÑOS...

Enviado por yedra  

EL DESPUÉS (PARTE 5)


Los sueños se habían esfumado hace tiempo y solo eran un recuerdo más de una etapa importante de mi vida pasada y que por fin parecían haber desaparecido definitivamente dejando de darme el coñazo de la insistencia repetitiva.
Estamos en el 2003 y un buen día un hombre me para en la calle haciéndome un par de preguntas asombrosas por lo inesperadas...¿Tu eres Luis Salido Reinoso y serviste en la Bripac? -le dije que si,por supuesto-y a mi vez le hice la pregunta lógica de que como lo sabía,si yo no lo conocía y en el pueblo de Alcalá de Guadaira jamás comenté a nadie mi vida militar.
Me dijo que se estaba formando en Sevilla una asociación de veteranos Paracaidista y él se dedicaba a investigar el paradero de gente que hubiera servido en la brigada para proponerles que formaran parte de dicha asociación.
Por supuesto después de tantos años la cosa me interesó y entré en el mundo asociativo de veteranos,con sus reuniones,excursiones y relaciones en general.
Ese fue el comienzo.Por aquella época en la que aún yo carecía de ordenador aprovechaba las clases de pintura de mi mujer en la casa de la cultura del pueblo,para hacer mis primeros pinitos en el manejo del aparato.
Así un buen día dí con "veteranos paracaidistas" y semana tras semana me conectaba para leer lo que se ponía en visitas-la recuerdo más activa que en la actualidad-y empecé a leer los artículos de Paco Puente,Mateo Andreu y de otros que no recuerdo.Me apasionó este hallazgo por el tema de usar la nueva tecnología ,y por el interés que despertaba en mi todo lo que podía leer,como las poesías de nuestro amigo Puente y las reflexiones de Mateo.
Hasta aquí todo bien,y los sueños seguían desaparecidos en el olvido del subconsciente...¡pero no tardarían en volver ante las novedades que estaba viviendo!
¿Cuando sería eso?
¡Tendréis que esperar a la próxima entrega!

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EL DESPUÉS (PARTE 4) EFECTIVAMENTE LOS...

Enviado por yedra  

EL DESPUÉS (PARTE 4)


Efectivamente,los puñeteros sueños se habían trasformado para ponerse una capa de distinto color pero en el fondo era el mismo tipo de capa,que parecía dar un aire distinto pero en el fondo era la misma:ANSIEDAD.
Y me explico mejor...Si al comienzo de los sueños era una queja continua de que aún estaba en la Bripac y continuaba sin licenciarme,muchos años después estas bromas oníricas se me representan justamente de la forma contraria:busco en sueños en Alcalá de Henares el cuartel de Lepanto ¡Y JAMÁS LO ENCUENTRO!
Me veo andando por las calles de Alcalá preguntando a unos y a otros y me indican en una dirección,la sigo y ¡nada! por más indicaciones que me dan y ando y ando por esas calles el cuartel parece esconderse de mi y no doy con su ubicación por más que busco.
Solo,acompañado de mi familia,preguntando en bares,comercios etc,etc Lepanto sigue escondiéndose de mi insistente búsqueda.
Estos sueños también me duran una temporada larga y resultan pesados y agobiantes por su insistencia.
Pero todo tiene su final,hasta que la mente se ocupa en otras cosas o son las prioridades que mandan en el quehacer diario y también acaban esta opereta onírica y buen día.¿Por fin dejaré de soñar con la Bripac?
Eso parecía,pero años después...¡Todo vuelve a empezar!de nuevo hay una trasformación de esos sueños que parecen cambiar con los años para dar una cara distinta...
¿Y ahora como puñetas vienen trasformada la cosa?

CONTINUARA...

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EL DESPUÉS (PARTE 3) UN DÍA...

Enviado por yedra  

EL DESPUÉS (PARTE 3)


Un día dejé de hablar de mis anécdotas en la Bripac Eso suele llegar cuando tus amigos te sueltan de repente...¡ya estás con tus batallitas! y te das cuenta de que lo que a representado una experiencia única en todos los aspectos para ti...¡en realidad no interesa a nadie!
La puntilla me la dio mi propia novia cuando también me soltó lo de las batallitas y ahí ya fui consciente de que seguramente estaba siendo un pesao de cojones para quienes no saben ni han compartido lo mismo que tu.
Y dejé de hablar de todo eso y después de pensar en ello creo que aquellos sueños repetitivos empezaron a esfumarse poco a poco al no tener lo mismo y el mismo tema siempre en mis labios.
Pasaron los años y me casé y llegaron los niños.La bripac y los sueños aquellos solo eran un recuerdo sepultado en algún rincón de mi memoria.
Estamos en la década de los 90,mi vida trascurre trabajosa como siempre pero con absoluta normalidad entre el trabajo diario y los quehaceres normales de la vida ordinaria.
Allá en el 95 nace mi segundo hijo y este pequeñajo revoltoso pone patas arriba la casa por lo revoltoso y trasto que es,por lo cual tenia entretenimiento asegurado para una larga temporada.
Ya con la cosa más llevadera y más tranquilos,en unos de esos días se me cruzo nuevamente los recuerdos de la bripac al desempolvar una vieja bolsa de tela que permaneció muchos años en un rincón de un altillo.
Allí tenia mis cuadernos con todo lo que había escrito en mis ratos de tranquilidad en la BRIPAC,los parches,las chapas,las fotografías,la carpeta de las fichas de instrucción,MI ROQUISKI,la blanca etc,etc Todo lo que era mi paso por la bripac estaba allí,después de muchos años se asomaba de nuevo a mis ojos.
Un pequeño,o grande, no lo sé, sentimiento de nostalgia me invadió ,no ya seguramente por echar de menos la Bripac ,si no los años trascurridos que ya no vuelven y que tuvo todo su esplendor en esos años de plenitud física.
Me pregunté si existiría alguna asociación de veteranos y me dije que ojalá,pero por supuesto no tenia ni idea ni forma de saberlo.
En esas estoy cuando de pronto los sueños repetitivos ¡VUELVEN A APARECER! ¡DESPUÉS DE TANTOS AÑOS!Pero esta vez SON DISTINTOS,¡se han trasformado!
¿Como se han trasformado?
¡Lo sabréis en la próxima entrega!

CONTINUARÁ

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EL DESPUÉS (PARTE 2) KILÓMETRO TRAS...

Enviado por yedra  

EL DESPUÉS (PARTE 2)

Kilómetro tras kilómetro la carrera trascurría sin apenas esfuerzo. El circuito que antes de marcharme a la Bripac realizaba a duras penas y con gran esfuerzo, ahora parecía acortarse y no me bastaba para soltar toda la energía acumulada en mi cuerpo.
Aceleraba a toda velocidad, volvía a carrera normal, lo probaba todo lo que exigía esfuerzo y apenas se alteraba mi respiración. Recordaba cómo me enseñaron a llevar el ritmo con la carrera con la respiración adecuada para oxigenarme adecuadamente y ganar en resistencia, cosa que no hacia debidamente hasta que mis huesos llegaron a el cuartel.
El tiempo militar me había mejorado físicamente de manera extraordinaria y advertía otras mejoras en cuanto a rasgos de mi carácter,gran parte de mi timidez se quedó atrás y fui consciente de que en casi todas circunstancias la BRIPAC ME HABÍA MEJORADO.
Siendo consciente de esto y mis amigos me lo decían,que mi aspecto era muy fuerte y mis formas distintas y mejoradas,no con esas palabras pero el sentido era el mismo.
Hablaba con orgullo de mi paso por la Brigada y contaba múltiples anécdotas que me ocurrieron durante mi estancia en la misma,pero ese aparente orgullo se desmentía en esos sueños que un día si y otro no me perseguían con bastante asiduidad y persistencia...
Estoy en filas,miro a mi alrededor,a los compañeros que están junto a mi y no reconozco ninguna cara,todos son chavales nuevos,mis amigos se han marchado todos y rota la formación hablo con el escribiente diciéndole que yo tenia que estar licenciado desde hace tiempo,que ya no tendría que estar allí.¡No me hace caso! ¡nadie me hace caso! y me despierto con ciertas dosis de desazón que me dura el tiempo de echarme agua en la cara y acabar de despertarme.
Es curioso que al echar la vista atrás me doy cuenta de que esos sueños persistentes duraron casi el mismo tiempo que duró mi permanencia en la Briapc,casi dos años ( mi tiempo en la bripac 20 meses)
Pero un día...¡desaparecieron! y volví a soñar tranquilo sin atisbos de ansiedades,pero...¿se fueron para siempre?Eso creía,pero...

CONTINUARA....

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EL DESPUÉS (PARTE 1) ALGO PARECIDO...

Enviado por yedra  

EL DESPUÉS (PARTE 1)


Algo parecido a un toque de corneta sonó en la radio que mi hermano había encendido en el cuarto que compartíamos. A través del sueño el sonido se deslizó en mi mente y mi cuerpo pegó un salto de la cama para empezar a vestirme a toda prisa.Durante unos segundos me costó reconocer el lugar en que me hallaba y la confusión dio paso a la certeza de que ya no estaba en la Bripac sino en mi cuarto,en mi casa un mes después de licenciarme.
Aún no me lo creía y me resultaba complicado adaptarme a la vida civil con los horarios que me diera la gana y con mucho tiempo por delante después de que en mi anterior trabajo me habían despedido nada más llegar del ejercito.
La boina negra descansaba en un extremo de mi cama,la miraba con genuino orgullo pero con un suspiro de alivio por que todo hubiera terminado.
¿Acaso había terminado? si y no,si porque podía continuar mi vida sin la disciplina del ejercito y no porque por una temporada muy larga mis sueños serian siempre los mismos casi todas las noches ¡aún estaba en la brigada! ¡no me habían licenciado! ¡ y me quejaba de que tenia que estar licenciado ya!
Esos sueños duraron un par de años aproximadamente y reflexioné del efecto que en la mente puede llegar a tener unas vivencias fuertes para tener tal influencia en el inconsciente,los deseos y los pensamientos.

Un psicólogo podría responder a ese mecanismo que se dispara en la mente después de un stress prologado en el tiempo como cosa normal que sigue antes de un ajuste lógico a la realidad cambiante y cotidiana

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33 1921

Enviado por piojodelrojo  

La hora en este lugares triste, no importa cuando leas esto, también la casa y tampoco varía de dónde la mires. El frío siempre se escurre por las ventanas mal cerradas de tanto desgaste, las paredes de afuera muestran marcas de lo que fue una vez un jardín colorido, tupido, lleno de flores, pero los perros que cuidaron mi infancia ya no dejan crecer ni un solo pasto en ese pequeño pedazo de tierra, y las huellas, de sus garras apresuradas a entrar a lo que era un hogar cálido, aún siguen firmes en la puerta como si se negaran a que los olvide, algo que nunca hice. Una rama que fue escalando alto, en silencio, a lo largo de décadas, hace tiempo sostiene una hamaca donde solo el viento y algún que otro pájaro se animan a jugar. Los paredones retratan la caligrafía de dos pequeños corazones enamorados que alguna vez pensaron en inmortalizar sus primeros besos. También deja ver un arreglo improvisado, señal de la desmesurada fuerza juvenil que un día me golpeo y me dejo caer sobre los ladrillos que, en ese momento, tenían fuertes raíces.
Se podría decir que esa casa es la más fiel del barrio, conserva toda su originalidad. Se construyeron altas, modernas y fuertes paredes a su alrededor, etiquetándola prácticamente como un museo vecinal. Algunos viejos vecinos la miran e inmediatamente se sienten invadidos por la nostalgia, otros, más nuevos, se animan a tiran basura en la embarrada vereda, dueña de varios perros flacos y hambrientos. Los de más lejos preguntan, al pasar, si la casa está a la venta. Eso sí, ya el sol no golpea fuerte como en esos días, culpa de dos árboles, donde durante sus vacaciones, en las primaveras, deberían renacer nuevas hojas, pero la falta de poda los agigantó con colores grises y opacos.

Recorrer este lugar me hace recordar veranos añejos, azules de principio a fin, cuando la pelo pincho rebalsaba de gritos y risas. Donde las noches encerraban, en el patio, a grillos y luciérnagas y albergaban mesas que dieran de comer, en las fiestas, incluso a más de veinte bocas, todas familiares. Me recuerda a cuan ricos nos sentíamos teniendo tanto tiempo libre, para correr, jugar y conocer nuevos vecinos, turistas temporarios, que daban lugar a amistades eternas. En cambio, del invierno no tengo muchos buenos recuerdos, no de este lado, el de afuera, el que ustedes pueden ver y que me es mas fácil describir. Tal vez alguna ocasional nevada, pero eso me desviaría un poco del eje, mas precisamente al potrero de la esquina, que fue cancha de futbol, golf y quien sabe cuánto escenario de otras aventuras más. Y que, salvo por el tendido eléctrico, del resto nada queda o mejor dicho queda todo sepultado bajo un monstruoso y lujoso complejo de cabañas. Pero regresando a la casa, también me hace recordar que ahí todavía vive una pareja, un par de abuelos sedentarios, encerrados, empecinados, aferrados con sus perros a un pasado lejano, pasado que no volverá ni siquiera poniendo sobre la vereda las memorias más fuertes del universo. Ahí viven… inventando, día tras otro, un mañana que no crecerá leyendo las historias escritas sobre piedras endurecidas en batallas ganadas al abandono y la remoción… recorrer ese lugar me hace recordar que siguen viviendo, ahí, contra toda lógica… mis queridos viejos. -

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El suicida

Enviado por andriumax  

suicida, palabra simple que que describiría un sin fin de pensamientos, las personas los juzga por su idealismo relativo sujeto, simplemente por su principio de equivalencia a los que toman como indicador para juzgarlos, los ven como estereotipos inmaduros por el simple hecho de ser diferentes o que no les agrade o simplemente envidia.
Muchos creen saber lo que piensa un suicida, piensan que este solo piensa en llamar la atención y cortarse; pero no es así, sus problemas renacentistas siempre los harán quienes son, el pensamiento suicida siempre qedra darle un fin a esto, en su interior abunda sentimientos como dolor, desesperación, irá, y querrán gritar que ya no pueden, es difícil ser empático con uno de ellos por qué se tendría que vivir lo que este vivió para comprender su mundo ellos siempre estimularan este sentimiento con musica, cortes, dolor, llegaran a un punto límite dónde decidirán seguir viviendo o no hacerlo. Esta es mi propia opinión yo sé lo que sienten pero elegí salir adelante, posiblemente no les agrade pero es mi punto de vista, gracias por leer.

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«EL SECUESTRO»

Enviado por jesus1012  

«Las heladas gotas que se colaban a través del resquebrajado techo de madera se estrellaban en la frente de Betty. La niña yacía entre el barro y las heces de las vacas que dormían a esas horas de la madrugada. Afuera la lluvia arreciaba con ráfagas de viento que aullaba al atravesar las copas de los pinos que poblaban la granja que vio nacer 4 años atrás a la pequeña. Junto al cuerpo de Betty, en un charco de sangre estaba su osito de peluche, la sangre manaba de la entrepierna de la nenita…»

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«DESPERTAR DE UN SUEÑO Y VIVIR UNA PESADILLA»

Enviado por jesus1012  

«Estaba en un bosque desolado, era de noche y solo alumbraba mi pasar la luz de la luna. La única melodía que se escuchaba era la de mis pasos descalzos y la agitación de mi respiración luego de tanto andar. La desesperación penetraba en mi alma y hacía bombear mi corazón a la velocidad del viento que erizaba mi piel. Una mano que quemaba toco mi espalda y escuche un susurro tan lejano que no logré comprender. Sentí un dolor desgarrador y de pronto vi mi habitación. Desperté con una frase tatuada en mi piel: ‘No despertarás jamás’.»

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El zorro y el cuervo

Enviado por luzia  

El zorro y el cuervo
Un día, un cuervo estaba posado en el suelo de un árbol con un pedazo de queso en el pico cuando
Pasó un zorro.
Al ver el cuervo con el queso, el zorro loco comenzó a pensar en cómo conseguir el queso.
Con esta idea en mente, fue debajo del árbol, levantó la vista y dijo:
-¡Qué maravilloso pájaro veo en ese árbol! ¡Qué belleza deslumbrante! ¡Qué maravillosos colores! Será
¡Que tiene una voz suave que combina con tanta belleza! Si es así, no hay duda de que debería ser
proclamado rey de los pájaros.
Cuando el cuervo escuchó eso, fue pura vanidad. Para mostrarle al zorro que sabía cantar, abrió el
pico y dejó escapar un rotundo "Cróóó!" .
El queso cayó, por supuesto, y el zorro tomó esa deliciosa camada y dijo:
-Mire, señor, puedo ver qué voz tiene. ¡Lo que no tienes es inteligencia!
Moraleja: cuidado con aquel que habla mucho

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