23 Cuentos cortos 

Los cuentos han sido desde siempre un género muy popular, nada menor, y no es extraño encontrar a grandes novelistas o ensayistas de ayer y de hoy habiendo escrito este tipo de relatos cortos. Las ventajas son evidentes: la construcción de los personajes y de las tramas es mucho menos elaborada, por lo que el esfuerzo es menos. Pero a cambio, uno puede plasmar una idea de forma bastante rápida, sin demasiados aspavientos, y el efecto de la misma acostumbra a ser mayor, pues al lector no le da tiempo de asimilar la historia cuando ya le llega el final, con el que a veces se puede dar un golpe que impacte mucho más que una novela.

El cuento tiene además una tradición oral muy importante, y se pueden encontrar textos que difícilmente se atribuyen a una sola persona; sino más bien a un pueblo entero. A veces esos cuentos se transformaban en música a través de una canción.

Desde nuestra web os queremos ofrecer algunos de esos cuentos que te provocan, ya sea una sonrisa o una mueca de sorpresa, pero algo, que te haga pensar o que te transporte a otro tiempo o momento. También puedes encontrar en el menú cuentos de otro tipo, más o menos cortos también, pero clasificados por categorías, así como fábulas.

¡Que no se te olvide puntuarlos y comentarlos!

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ARTE MARCIAL

Una vez le preguntaron a un guerrero invencible por qué se paseaba por las calles con un aire tan humilde. Mostró una mano extendida y contestó: “Mis dedos son cinco señores. Estos cinco señores se inclinan ante mí”. Fue cerrando la mano hasta convertirla en un puño. “Mientras más humildes se hacen, más fuerza me dan.”

Autor del cuento: Alejandro Jodorowsky

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Un barrio de caracas

Enviado por gabl  

2 Julio 2017, 04:15

Desde el cerro donde convive el hambre y la escasez de alimentos, donde los estómagos rugen como leones enjaulados, y que cada noche se acuestan muchos niños sin comer. Desde allí una madre mira las luces de la ciudad que yacen a sus pies.
Escucha el ulular de las sirenas de patrullas o ambulancias. Los disparos en los callejones del barrio donde los malandros imponen la ley del mas sanguinario, rompen el silencio de la entrada de la madrugada y su pensamiento se desvía hacia el hijo que no ha llegado, al que espera con ansiedad.
Ese hijo que representa un pan, un jugo, o un paquete de harina. Es la esperanza de darle algo a sus tres hijos menores cuando levante el sol y caliente el techo y las paredes de zinc del humilde rancho.
Amaneció y el hijo no llegó. Sobresaltada despierta cuando escucha que alguien la llama con insistencia golpeando la lámina que sirve de puerta principal. !María! abre!, !María despierta!, que allá abajo en la tercera escalera está tu hijo que lo mató "el niño".
Es el día a día de la madres solteras en alguna de la barridas caraqueñas. Es la triste realidad del País, que pasó de ser rico a ser un país donde la mayoría de la población vive en extrema pobreza, donde sus habitantes mueren, baleados, de hambre o enfermos sin recibir asistencia médica.
gbl
02/07/2017
Derechos Reservados de Autor

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EL PESCADOR

Una vez un pescador se fue a pescar como cada mañana, pero a diferencia de otras veces, salió a la mar sin su teléfono móvil. Para desgracia suya se perdió, y no pudiendo contactar con nadie, murió de hambre a los pocos días.

Antes de fallecer, agonizando, creyó que vivía en la época de los vikingos, en la que nadie tenía móvil. Sonrió, libre de culpa, y pudo morir sin creerse un estúpido.

Autor del cuento: Koldo Fierro

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EL HISTORIADOR

Enviado por alex99  

7 Julio 2017, 23:54

Al señor X le recorrió un escalofrío al darse cuenta de que su tren tenía un retraso de cinco minutos. No se hubiera apesadumbrado tanto de no ir sólo, puesto que las penas se llevan mejor si se comparten. Pero la realidad es que estaba sólo en todo el tren, y que sería la única persona en el mundo con un retraso de cinco minutos. Cuándo a él le hiciera gracia un chiste, los demás ya lo habrían reído. Cuándo el supiera el resultado de un partido, la fiesta ya habría empezado cinco minutos antes. ¿Cómo se puede sentir alguien que vive permanentemente con cinco minutos de retraso?, ¿Cómo sería ser el último siempre?

No obstante, se puso a pensar, y llegó a la conclusión de que, si él tenía un retraso de cinco minutos, también podría haber alguien con un adelanto de cinco minutos o más. Profundizando un poco más en sus pensamientos, se emocionó al pensar que bien podría ser él, el adelantado. Sólo tenía que dar media vuelta sobre sí mismo, y mirar hacia atrás en vez de hacia adelante. Así que, en vez de mirar hacia el futuro, miraría hacia el pasado. ¡Hete aquí la solución!

Si se concentrase en los detalles del pasado o de su presente, podría ganarse bien la vida porque ninguna otra persona sería capaz de dar tantos detalles usando la memoria mientras él, para explicar lo mismo, usaba la observación. Así que, con un retraso de cinco minutos, el señor X se hizo historiador.

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EL VECINO

Domingo era un día de la semana, pero también un señor mayor de ochenta y pico años, viudo y residente en un barrio obrero de las afueras de Barcelona. Domingo saludaba cada mañana a la mujer del quiosco, aunque no compraba nada, a su vecina María y a su perra, con las que coincidía siempre por horarios, aunque él no tuviese perro, y también al vagabundo que dormía en el cajero, aunque él no sacaba dinero.

Domingo siempre saludaba a todo el mundo, aunque no le saludasen, porque así le habían educado.

Un cierto día, Domingo pasó a mejor vida. Su lugar en la finca lo ocupó un joven matrimonio con hijos. Dos pequeños, llamados Sixto y Abril, curiosos y juguetones como pocos, que se acercaban a todo el mundo en busca de una mirada cómplice y un "hola".

Tras apenas un par de días, nadie notó la diferencia.

Autor del cuento: Dani Alcalà

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EL LEÓN JOVEN Y EL VIEJO

Un león joven que paseaba por la sabana africana, se encontró con un león viejo que caminaba cabizbajo.
- Maestro - exclamó el joven -, ¿de dónde vienes, que te veo abatido?
El león viejo se lo quedó mirando un buen rato, y contestó:
- Amigo mío, yo vengo de donde tú vienes. Y de otros muchos sitios más.
- Y si vienes de tantos sitios - replicó el joven -, ¿por qué no te has quedado en ninguno de ellos?
- Ah, joven león, cuando tengas mi edad comprenderás que no hay lugar en el mundo en el que puedas esconderte eternamente.

Moraleja: La vida es un camino que recorrer y no una casa en la que permanecer.

Autor del cuento: Dani Alcalà

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ÚLTIMAS PALABRAS

Y así fue como este ilustre literato, ya en su lecho de muerte, con más de mil novelas, cuentos, y ensayos a sus espaldas, notó como su último aliento se aproximaba. Abrió los ojos, y se dirigió a su hijo, quien aguardaba triste a los pies de la cama.
- Fin - exclamó, con un hilo de voz.
Un final brillante para un escritor brillante - pensó -.
- ¡Papá!. Dime, ¡qué necesitas!
- F...i...n
- Papá, no te entiendo, tranquilo, todo irá bien.
- Hijo mío.
- Dime, papá.
- Se acabó. FIN
- Pobre papá, no sufras, ¿quieres un poco de agua?
- Sí, dame...
Y sin fuerzas para más, su corazón se detuvo, en lo más hondo del silencio.

Autor del cuento: Koldo Fierro

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EL SEÑOR BROWN

El señor Brown, con su traje y su corbata, con billetes clase business y con su periódico salmón, viaja en avión todos los días del año, excepto en Navidad. El señor Brown está siempre en el aire - como a él le gusta decir -, y presume de haber hecho tantos kilómetros como para haber ido a la Luna, y estar a punto de volver. El señor Brown nunca se ha preguntado porqué los aviones vuelan. Mientras, al señor Brown, le quedan solo un par de trayectos a Nueva York para volver a empezar su segundo viaje hacia la Luna. Una Luna por cierto, que el señor Brown ha visto, más nunca ha mirado.

Autor del cuento: Koldo Fierro

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UNA INSENSATA BÚSQUEDA

Una mujer estaba buscando afanosamente algo alrededor de un farol. Entonces un transeúnte pasó junto a ella y se detuvo a contemplarla. No pudo por menos que preguntar:
-Buena mujer, ¿qué se te ha perdido?, ¿qué buscas?
Sin poder dejar de gemir, la mujer, con la voz entrecortada por los sollozos, pudo responder a duras penas:
-Busco una aguja que he perdido en mi casa, pero como allí no hay luz, he venido a buscarla junto a este farol.

Moraleja: No quieras encontrar fuera de ti mismo lo que sólo dentro de ti puede ser hallado.

Autor del cuento: Cuento tradicional de la India

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EL BURRO Y LA FLAUTA

Tirada en el campo estaba desde hacía tiempo una Flauta que ya nadie tocaba, hasta que un día un Burro que paseaba por ahí resopló fuerte sobre ella haciéndola producir el sonido más dulce de su vida, es decir, de la vida del Burro y de la Flauta.

Incapaces de comprender lo que había pasado, pues la racionalidad no era su fuerte y ambos creían en la racionalidad, se separaron presurosos, avergonzados de lo mejor que el uno y el otro habían hecho durante su triste existencia.

Autor del cuento: Augusto Monterroso

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EL DESENCANTO

Se trataba de un hombre que nunca había tenido ocasión de ver el mar.
Vivía en un pueblo del interior de la India. Una idea se había instalado con fijeza en su mente: “No podía morir sin ver el mar”. Para ahorrar algún dinero y poder viajar hasta la costa, tomó otro trabajo además del suyo habitual. Ahorraba todo aquello que podía y suspiraba porque llegase el día de poder estar ante el mar.

Fueron años difíciles. Por fin, ahorró lo suficiente para hacer el viaje. Tomó un tren que le llevó hasta las cercanías del mar. Se sentía entusiasmado y gozoso. Llegó hasta la playa y observó el maravilloso espectáculo. ¡Qué olas tan mansas! ¡Qué espuma tan hermosa! ¡Qué agua tan bella! Se acercó hasta el agua, cogió una poca con la mano y se la llevó a los labios para degustarla. Entonces, muy desencantado y abatido, pensó: “!Qué pena que pueda saber tan mal con lo hermosa que es!”

Reflexión: Por ignorancia, cuando tus expectativas no son satisfechas, te desencantas.

Autor del cuento: Cuento tradicional de la India

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Dos Almas

Enviado por gabl  

7 Julio 2017, 23:24

Dos almas.
Las aves en peregrinar vuelo presagiaban mal tiempo. Y tarde comprendí que la vida me jugaba una mala pasada al privarme de tu compañía, de tu presencia y de tu voz.
Y así pasaron los días, semanas y meses que la espera se hizo tan larga que mis ojos enrojecieron de tanto observar a lo lejos como el camino se unía al cielo.
Una mañana decidido a encontrarte ajusté mis botas, preparé mi estado anímico y emprendí la marcha con rumbo incierto siguiendo tus pasos que solo estaban reflejados en mi mente.
Caminé hasta agotar mi resistencia, perdí mis fuerzas a causa del cansancio. Me refugié bajo la sombra de un frondoso árbol que cobijó mi extenuado cuerpo.
No supe cuánto tiempo dormité recostado en el grueso tallo del árbol que me brindó su refugio protegiéndome del inclemente sol. Ingerí varios sorbos de agua buscando reanimar la pesadez que me azotaba.
Comprendí que la vida no te quita cosas o personas, tal vez te libere de ellas o las aleje para bien. Reanudé la caminata. Esta vez me sentí liviano, como si flotara en el aire.
A unos cuantos pasos de retornar al camino volví la vista atrás. Impresionado pude ver un cuerpo recostado al árbol.
¡Era yo!
Mi vida se había ido y dejó su cubierta donde moraba. Sentí compasión y dolor por mí mismo.
No podía comprender el por qué me dejó y menos aun cuando se escapó. Solo me quedé dormido, y no desperté, me convertí en un ente espiritual.
De la nada apareciste tú, envuelta en un halo luminoso, como suspendida en el aire. Sonriendo me tendiste las manos. Y juntos emprendimos el viaje final hacia la eternidad.
gbl
04/03/2017
Derechos Reservados de Autor

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Visiones

Enviado por gabl  

7 Julio 2017, 23:34


Aquella tarde llovía, relámpagos y truenos retumbaban en los oídos estremeciendo
los muros del cuarto, agitando remolinos en mi mente angustiada y cuerpo tembloroso.
Rayos y centellas iluminaban en las afueras, figuras que semejaban fantasmas vagando
en la oscuridad de la prematura noche buscando refugio como mortal espantado.
El temporal inclemente azotaba con pasión desmesurada las almas que clamaban perdón
de pecados que la muerte dejó en agonía, como castigo a sus actos terrenales.
Mientras la lluvia amainaba regresaba la calma. Y las visiones espectrales se esfumaban
como la tenue luz del candil que iluminó el tiritar de mi cuerpo temeroso y frío.

gbl
19/12/2015
Derechos Reservados de Autor

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EL ESCLAVO ALTIVO

Un grupo de esclavos del siglo XVI se encontraba atrapado en un mercado. De entre ellos surgía una voz que decía:
- Yo soy más fuerte que cualquiera de vosotros, más bello, nunca me equivoco y soy mucho más listo. Me río de lo mediocres que llegáis a ser.
En estas que un mercader lo oyó, y pensando que cosecharía bien el algodón, lo compró por un par de monedas.

Moraleja: El fanfarrón siempre acaba escarmentado.

Autor del cuento: Dani Alcalà

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EL GUERRERO DE LA LUZ

Un guerrero de la luz comparte con los otros lo que sabe del camino. Quien ayuda, siempre es ayudado, y tiene que enseñar lo que aprendió.

Por eso, él se sienta alrededor de la hoguera y cuenta cómo le fue en su día de lucha.

Un amigo le susurra: ¿Por qué revelas tan abiertamente tu estrategia? ¿No ves que actuando así corres el riesgo de tener que compartir tus conquistas con los otros?

El guerrero se limita a sonreír, sin responder.

Sabe que si llegara al final de la jornada a un paraíso vacío, su lucha no habría valido la pena.

Autor del cuento: Paulo Coelho

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EL CONTRABANDISTA

Todos sabían que era indiscutiblemente un contrabandista. Era incluso célebre por ello. Pero nadie había logrado jamás descubrirlo y mucho menos demostrarlo. Con frecuencia, cruzaba de la India a Pakistán a lomos de su burro, y los guardias, aun sospechando que contrabandeaba, no lograban obtener ninguna prueba de ello.

Transcurrieron los años y el contrabandista, ya entrado en edad, se retiró a vivir apaciblemente a un pueblo de la India. Un día, uno de los guardias que acertó a pasar por allí se lo encontró y le dijo:
-Yo he dejado de ser guardia y tú de ser contrabandista. Quiero pedirte un favor. Dime ahora, amigo, qué contrabandeabas.

Y el hombre repuso:
-Burros.

Reflexión: Así el ser humano, en tanto no ha purificado su discernimiento, no logra ver la realidad.

Autor del cuento: Cuento tradicional de la India

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MENOS ES MÁS

Una vez un joven estudiante de artes marciales viajó hasta el país de un insigne maestro. Una vez allí, pidió audiencia para hablar con él.

- Maestro, vengo a ser su alumno, quiero ser el mejor luchador del mundo. ¿Cuánto tiempo necesitaré?.
- Diez años - contestó el maestro.
- De acuerdo maestro, pero ¿y si practico el doble de horas que el resto de sus alumnos?
- Veinte años.
- ¿Veinte años, maestro?. ¿Y si practico sin descanso, noche y día?
- Entonces treinta años.

Aturdido, el joven estudiante preguntó al maestro:
- Y dígame, ¿cómo es que cada vez que le digo de trabajar más duro me dice que tardaré más?
- Muy sencillo - replicó el maestro -. Porque cuando tienes un ojo ocupado en mirar hacia tu objetivo, sólo te queda otro ojo para saber cómo llegar a él.

Autor del cuento: Cuento tradicional

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LA PARTIDA

Mandé traer mi caballo del establo. El sirviente no entendió mis órdenes, así que fui yo mismo al establo, le puse la silla a mi caballo y lo monté. A lo lejos se oía el sonido de una trompeta, y le pregunté al mozo qué significaba. Él, ni sabía nada, ni escuchó nada. Ya a punto de salir, me dijo:
- ¿A dónde va el patrón?
- No lo sé - le dije -, simplemente fuera de aquí. Fuera de aquí, nada más, es la única manera en que puedo alcanzar mi meta.
- ¿Así que usted conoce su meta? - me preguntó -.
- Sí - repliqué -, ya te lo he dicho. Fuera de aquí. Esa es mi meta.

Autor del cuento: Franz Kafka

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Como ayer

Enviado por gabl  

10 Mayo 2017, 16:56

Como Ayer.

Ven hacia mí, abrázame y une tu cuerpo al mío como lo hacías ayer. Cólmame de caricias y sutiles besos que me trasladen al pasado, que aún vive aferrado en mi pecho.
¡Ya no puedo más!
Calma mi ansiedad, mi necesidad de ser amada, de sentirte dentro de mí.
Mi vida es una locura sin tu presencia, sin tu cálido aliento sobre mi rostro, sin el susurro de palabras al oído dichas en la intimidad y la comunión de nuestros cuerpos en la plenitud del éxtasis.
Fuiste tú y siempre serás, quien llene mis días grises y reviva la llama del amor que la brisa nocturna pretende apagar cuando no estás.
No me dejes en esta triste soledad, en noches frías que eriza mi piel desnuda.
Ven y cobija mi débil figura, dame tu calor y embriágame de amor hasta caer rendida sin fuerzas ante tu alocada pasión. Tráeme al presente envuelta en tu mágica forma de amar y hacerme sentir mujer.

gbl
20/04/2017
Derechos Reservados de Autor.

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LA PAREJA IDEAL

Nasrudin conversaba con un amigo.
- Entonces, ¿nunca pensaste en casarte?
- Sí, pensé —respondió Nasrudin—. En mi juventud resolví buscar a la mujer perfecta. Crucé el desierto, llegué a Damasco y conocí a una mujer muy espiritual y linda; pero ella no sabía nada de las cosas de este mundo.

Continué viajando y fui a Isfahan; allí encontré a una mujer que conocía el reino de la materia y el del espíritu, pero no era bonita. Entonces resolví ir hasta El Cairo, donde cené en la casa de una moza bonita, religiosa y conocedora de la realidad material.

- ¿Y por qué no te casaste con ella?
- ¡Ah, compañero mío! Lamentablemente ella también quería un hombre perfecto.

Autor del cuento: Cuento tradicional sufí

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