63 Cuentos con valores 

LA CORNEJA Y LAS AVES

Quería una vez Zeus proclamar un rey entre las aves, y les señaló un día para que comparecieran delante de él, pues iba a elegir a la que encontrara más hermosa para que reinara entre ellas.
Todas las aves se dirigieron a la orilla de un río para limpiarse. Entonces la corneja, viéndose más fea que las demás, se dedicó a recoger las plumas que abandonaban los otros pájaros, ajustándolas a su cuerpo. Así, compuesta con ropajes ajenos, resultó la más hermosa de las aves.
Llegó el momento de la selección, y todos los pájaros se presentaron ante Zeus, sin faltar por supuesto, la corneja con su esplendoroso plumaje.
Y cuando ya estaba Zeus a punto de concederle la realeza a causa de tanta hermosura, los demás pájaros, indignados por el engaño, le arrancaron cada uno la pluma que le correspondía. Al fin, desplumada de lo ajeno, la corneja, simplemente corneja se quedó.

Moraleja: Nunca hagas alarde de los bienes ajenos como si fueran propios, pues tarde o temprano se descubre el engaño.

Autor del

cuento

: Esopo

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EL PERRO Y SU REFLEJO EN EL RÍO

Vadeaba un perro un río llevando en su hocico un sabroso pedazo de carne. Vio su propio reflejo en el agua del río y creyó que aquel reflejo era en realidad otro perro que llevaba un trozo de carne mayor que el suyo.
Y deseando adueñarse del pedazo ajeno, soltó el suyo para arrebatar el trozo a su supuesto compadre.
Pero el resultado fue que se quedó sin el propio y sin el ajeno: éste porque no existía, sólo era un reflejo, y el otro, el verdadero, porque se lo llevó la corriente.

Moraleja: No codicies el bien ajeno, pues puedes perder lo que ya has adquirido con tu esfuerzo.

Autor del

cuento

: Esopo

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LAS MOSCAS

De un panal se derramó su deliciosa miel, y las moscas acudieron ansiosas a devorarla. Y era tan dulce que no podían dejarla. Pero sus patas se fueron prendiendo en la miel y no pudieron alzar el vuelo de nuevo. Ya a punto de ahogarse en su tesoro, exclamaron:
- ¡Nos morimos, desgraciadas nosotras, por quererlo tomar todo en un instante de placer!

Moraleja: Toma siempre las cosas más bellas de tu vida con serenidad, poco a poco, para que las disfrutes plenamente. No te vayas a ahogar dentro de ellas.

Autor del

cuento

: Esopo

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Juan Antonio

Enviado por gabl  



¡Llegó el momento!
Ya mi cabello es tan blanco como las nieves del pico Bolívar.
Es hora de darle la bienvenida a la tercera edad, del andar pausado sin prisa, de pensar antes de actuar impetuosamente. La hora y los días de la sensatez.
Y hoy, me sentaré en mi desvencijada mecedora a contemplar cómo se va lentamente la tarde y van apareciendo en el firmamento las primeras estrellas. Y a mí alrededor los grillos y ranas entonarán sus primeras notas como ensayo de orquesta sinfónica, para su acostumbrado concierto nocturno. Y los acordes me ayuden a evocar los años que quedaron atrás suspendidos en el tiempo y que la mente nunca deja de recordarme lo vivido.
Con los años que me quedan en el tránsito por la vida, haré cosas que aún puedo y que nunca me atreví a ponerlas en práctica, a innovar y darle rienda suelta al ímpetu que carcome mi espíritu aventurero, indomable y flexible. Quizás sea tarde, pero la máxima o dicho popular dice: “nunca es tarde cuando la dicha llega” me animaré.
Y una mañana antes que el sol despunte por su acostumbrado punto cardinal, tomaré mi café, encenderé mi pipa y en mi vieja camioneta de los años setenta emprenderé la ruta hacia los llanos que siempre quise conocer.
Montaré un brioso caballo, ordeñaré alguna vaca, comeré carne en vara y haré faenas propias de los lugareños que solo he visto en fotos de revistas y diarios, y están latentes en mi inquieta humanidad.
¡Qué contraste!, nací a orillas del mar, en Carúpano al oriente del país, vivo desde hace 40 años en Los Andes, en un caserío de contadas casas rurales cerca del cielo, rodeado de neblina y aire frío, y siento fascinación por el llano venezolano. Por sus comidas, el joropo, el queso, el arreo del ganado y galopar por sus grandes extensiones de terreno donde la visión se pierde en su inmensidad y detrás de mí, de vez en cuando, volver la vista e imaginar las figuras que forman la estela del polvo que va dejando el rápido animal que no obedezca al freno y que ande desbocado como caballo de carrera en la recta final.
¡Está decidido!
Viajaré en dos semanas, le dejaré el perro y los dos gatos al compadre Venancio, él los cuidará como si fuesen suyos.
Mañana lo llamaré y lo pondré al tanto de mis planes.
Es más, lo invitaré a quedarse en mi rancho así aprovechará el producto de las cosechas de maíz, lechuga, pimentones, tomates, lechosa, y todo lo que se le antoje de mi sembradío.
Llegado el día, Juan Antonio emprende su anhelado viaje. Su compadre, desde la orilla de la carretera observa como la imagen de la camioneta va desapareciendo en la distancia.
Juan Antonio va a hacer realidad y cumplir con el sueño que guardó para la tercera edad, la edad de vivir la vida sin prisa, sin saber que le depara el destino por tierras desconocidas.
gbl
28/09/2017
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Rompimiento

Enviado por gabl  


Hurgando entre viejos papeles que el tiempo tiñó de palidez casi moribunda, encuentro un viejo poema escrito de puño y letra casi ilegible. Reconozco mis desordenados garabatos y leo cuidadosamente frunciendo el seño, extrañado por la postergación y el desdén que no le di importancia. A medida que repaso cada palabra la expresión de mi rostro se torna cambiante, me reclino en la silla y me sumerjo en la palabra escrita.
Clara como fuente de luz divina me lleno de fulgores incandescentes que bañan el pensamiento a medida que recorro cada línea escrita.
A lo lejos se escuchan truenos que no encuentran eco en el valle y pasan de largo como tren sin parada.
Miro al cielo, sosteniendo en mis manos el viejo manuscrito y mi mente se traslada al pasado. En segundos me lleno de recuerdos que van liberando hechos olvidados que vagaban como fantasmas dentro de mi cerebro sin hacerse presentes en lo cotidiano de mis días.
Comprendo que esa etapa de mi vida, que creí muerta, retornó al presente y ahora me envuelve entre nubes confusas y tormentas que sobrevienen en tiempo no deseado.
Un mundo irreal de cual fui partícipe. Débil, acaso fuerte en ocasiones. Que la soledad maduró como fruta del árbol alto y frondoso de la vida. Crecí como cauce de río seco y árido que solo la lluvia en tiempo de invierno me llenaba de vida.
Despierto a enfrentar nuevos temores, confieso que me lleno de pesadumbre a la vez que me animo a enfrentarlos. Son del pasado y no puedo retenerlos ni aceptarlos en el presente.
Me incorporo lentamente, doblo el papel y lo tiro al cesto de la basura. Gesto que podría ser el rompimiento con esa parte de lo vivido que quedó atrás.
Mañana es otro día. Otro día para realizar nuevos proyectos y desarrollar ideas que ayuden a superar el leve desorden emocional y así olvidar lo escrito en ese viejo papel que me trasladó a otra época.
gbl
22/10/2017
Derechos Reservados Autor

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EL CUERVO Y LA CULEBRA

Andaba un cuervo escaso de comida y vio en el prado a una culebra dormida al sol; cayó veloz sobre ella y la raptó. Mas la culebra, despertando de su sueño, se volvió y la mordió. El cuervo viéndose morir dijo:
- ¡Desdichado de mí, que encontré un tesoro pero a costa de mi vida!

Moraleja: Antes de querer poseer algún bien, primero hay que valorar si su costo vale la pena.

Autor del

cuento

: Esopo

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LOS VIANDANTES Y EL HACHA

Caminaban dos hombres en compañía. Habiendo encontrado uno de ellos un hacha, dijo:
- He encontrado un hacha.
- No digas -repuso el otro- "he encontrado", sino: "hemos encontrado".
Instantes después fueron alcanzados por el hombre que había perdido el hacha; y el que la llevaba, al verse perdido, dijo a su compañero:
- Estamos perdidos.
- No digas -replicó éste- "estamos perdidos", sino: "estoy perdido", porque cuando encontraste el hacha no me has admitido como parte en tu hallazgo.

Moraleja: Si no estamos dispuestos a compartir nuestros éxitos, tampoco esperemos que nos soporten en la desgracia.

Autor del

cuento

: Esopo

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LOS VIANDANTES Y EL OSO

Marchaban dos amigos por el mismo camino. De repente se les apareció un oso.
Uno se subió rápidamente a un árbol ocultándose en él; el otro, a punto de ser atrapado, se tiró al suelo, fingiéndose muerto.
Acercó el oso su hocico, oliéndole por todas partes, pero el hombre contenía su respiración, porque se dice que el oso no toca a un cadáver.
Cuando se hubo alejado el oso, el hombre escondido en el árbol bajó de éste y preguntó a su compañero qué le había dicho el oso al oído.
- Que no viaje en el futuro con amigos que huyen ante el peligro - le respondió -.

Moraleja: La verdadera amistad se comprueba en los momentos de peligro.

Autor del

cuento

: Esopo

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EL FANFARRÓN

Un atleta, que era muy conocido de sus conciudadanos por su debilidad, partió un día para tierras lejanas.
Volvió después de algún tiempo, anunciando que había llevado a cabo grandes proezas en distintos países; contaba con especial esmero haber hecho en Rodas un salto que nunca antes ninguno de los atletas coronados en los juegos olímpicos había sido capaz de realizar, agregando además que presentaría los testigos de su hazaña si algunos de los que allí se hallaban presentes venían alguna vez a su tierra.
Uno de los oyentes tomó la palabra y dijo:
- Oye, amigo: si eso es cierto, no necesitamos testigos; esto es Rodas, da el salto y muéstralo.

Moraleja: Si no puedes probar con los hechos lo que dices, no estás diciendo nada.

Autor del

cuento

: Esopo

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EL PLUMAJE DE LA GOLONDRINA Y EL CUERVO

La golondrina y el cuervo discutían acerca de su plumaje.
El cuervo terminó la discusión alegando:
- Tus plumas serán muy bonitas en el verano, pero las mías me cobijan contra el invierno.

Moraleja: Lo que sólo sirve para presumir, no es valioso en realidad.

Autor del

cuento

: Esopo

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EL ASNO Y LA ZORRA ENCUENTRAN AL LEÓN

El asno y la zorra, habiéndose unido para su mutua protección, salieron un día de caza.
No anduvieron mucho cuando encontraron un león.
La zorra, segura del inmediato peligro, se acercó al león y le prometió ayudar a capturar al asno si le daba su palabra de no dañarla a ella.
Entonces, afirmándole al asno que no sería maltratado, lo llevó a un profundo foso diciéndole que se guareciera allí.
El león, viendo que ya el asno estaba asegurado, inmediatamente agarró a la zorra, y luego atacó al asno a su antojo.

Moraleja: Nunca traiciones a tu amigo por temor al enemigo, pues al final, tú también saldrás traicionado.

Autor del

cuento

: Esopo

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Arrepentimiento

Enviado por gabl  


Recostado en el tronco de un árbol me cobijo con la sombra que brindan sus frondosas ramas, bebo un sorbo de agua mientras miro el camino dejado tras de mí. Mientras tanto seco mi cabello empapado por el sudor que como caudal de río desbordado llega hasta la cintura humedeciendo la pretina del pantalón.

Desabotono la camisa que se adosa a mi espalda como tatuaje de papel y me abanico con el sombrero en procura de mitigar la fatiga producida por la ardua caminata que inicié a tempranas horas como penitencia a la pena que me impuse en busca de perdonar y ser perdonado por hechos del pasado.

Sin darme cuenta me fui quedando solo sin hijos, sin nietos, sin amigos, sin un perro. En la soledad aprendí a vivir con tu recuerdo que solo traían añoranzas. Desde que me abandonaste tu imagen quedó prendada en mi mente, tu risa, tu tenue voz que como murmullo apagado aún retumba en el pequeño hogar que sin tu presencia quedó vacío y suspendido en el tiempo.

¡Que tarde comprendí tu taciturna actitud!, tu silencio. Sin quejas, sin una palabra de reclamo. Mi tiempo se agota y es por eso quiero perdonar y ser perdonado para vivir en paz los años que me quedan.

Abro la degastada Biblia, donde juntos solíamos leer algunos salmos y busco la nota que dejaste, la cual descubrí días después de tu partida, trato de desdoblarla con sumo cuidado en procura de no rasgar el marchito papel, amarillo manchado por lejanas lágrimas que brotaron de tus ojos cuando la escribías.

Mis viejos ojos, cansados de ayudarme a ver el camino de la vida, se contraen en su afán de darme enfoque para volver a leer tu epístola. Ahora después de diez años es que comprendo la manera, dedicación y atenciones que me brindaste.

Mi corazón se agita en cada línea que repaso, muy pausadamente, como queriendo detener el tiempo vienen a mi recuerdo vivencias pasadas que no dejan de tener vigencia como premonición futura o advertencia de lo que me aguardaba sin tu compañía.

Despierto sobresaltado, creó haber escuchado ruidos provenientes del monte. El reloj me indica que debo reanudar la marcha. Quedan pocas horas de luz para llegar al cementerio y de rodillas al piso, ante la tumba donde reposan tus restos, orar y perdonarte por tu silencio. Por no decirme nada acerca de la enfermedad que se llevó tu vida.

Y pedirte perdón por no haberme darme cuenta de la enfermedad y el sufrimiento que consumía tu humanidad.
¡Que Dios te bendiga amada mía!

gbl
13/11/2017
Derechos Reservados de Autor


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Ajedrez

Enviado por gabl  

Hoy es un día de esos que no me gusta pensar que pasará mañana. Mi mente juega a la confusión. Es como navegar en aguas turbulentas sin saber que rumbo tomar para eludir la tormenta.
No quiero saber, no quiero pensar. Solo despertar y descubrir que me deparó el destino en el ajedrez de la vida. Solo así moveré la pieza indicada y será el inicio del juego.
Ganar o perder.
El resultado dependerá de la estrategia que trace ante la incertidumbre o la certeza de vencer la adversidad.

gbl
25/12/2017
Derechos Reservados de Autor

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Violines de mi mente

Enviado por gabl  


Hay tanto silencio en mi entorno que puedo escuchar el sonido de mis lágrimas al caer. Ellas escapan, huyen de mis ojos cansadas del sufrimiento que anida mi mente, de la tormenta desatada sin control.
Reacciono del estado patológico que me sumió brevemente en un sueño profundo y casi prolongado propio de la enfermedad nerviosa por cual estoy pasando.
Es ilusorio creer que recuperaré la razón en pocos días. No estoy loco, pero si un poco alejado de la realidad, de lo tangible, adentrado en elucubraciones producidas por las noches de poco dormir.
Esta vez, reaccionar y comprender el estado emocional por el cual está pasando el cuerpo la mente y el alma, hará que busque alternativas para superar la crisis.
Camino hacia el jardín mientras bebo café negro sin azúcar, el sol me enceguece lo que produce que mis pupilas se dilaten, logro llegar a la penumbra que origina una enredadera frutal y me siento en un viejo y acabado sillón.
Desde allí puedo visualizar parte de la ciudad que lentamente va despertando al ritmo que marca la prisa de sus habitantes. El sol va ganando posición en el cielo y sus rayos calientan el ambiente.
De nuevo en el presente, decido dejar en el pasado la ansiedad o angustia que ha consumido parte de la vida que tengo que vivir. Seis meses sin tregua sometido a la acción de los ansiolíticos.
La brisa trae olor a bosque y recuerdo tu silueta cuando tu cabello ondulaba al vaivén del viento envuelto en tenues melodías de violines que ejecutaban mi imaginación.

gbl
03/12/2017
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Para mi hijo

Enviado por gabl  

Germán A Barrios Leal para Carlos A Barrios S
26 de noviembre de 2014 a la(s) 16:36

Hijo, permite usar tu espacio para manifestar lo que siente una persona cuando es relegada a un segundo plano. Y le pierden el respeto, las personas parecieran miopes pasan por su lado e ignoran verlas, dejamos de ser útiles pero necesarias a la hora de aportar dinero, y nuestro talento, nuestras opiniones carecen de validez, somos obsoletos, nos convertimos en inservibles y objetos inútiles.
Caminamos lento por la vida los años no pasan en vano. Pero mantenemos la capacidad de discernir activa, pero no es tomada en cuenta. La llamada tercera edad está compuesta por personas consideradas que ya dieron todo lo que tenían que dar. Pero quienes manejan las finanzas mundiales, las grandes corporaciones, las naciones progresistas, en manos de quienes están? la mayoría de los gobiernos de los más importantes países quienes las rigen?
La ciencia, quienes están al frente de las investigaciones científicas, de los avances y descubrimientos de fármacos que curaran en muchos de los casos enfermedades y endemias, virus, etc., y frenaran el avance de otras mortales.
A quien se acude en busca de un consejo?
Al viejo...a la solución de problemas que puedan comprometer la paz mundial...
¿Entonces, cuánto vale el viejo.?
Por eso estoy feliz de ser viejo.
Y aquí sentado en mi mecedora veo pasar la vida de los demás, veo como mueren jóvenes que no aportaron nada a la vida.
Jóvenes que dejaron semilla, germinadas en el vientre de la mujer que se quedó sin padre para sus hijos.
Y así como mueren los jóvenes moriremos los viejos pero en paz, sin la agonía de la muerte violenta y
dejaremos un futuro labrado, encaminado al éxito de los descendientes que vivirán en la rectitud y el estudio.
Y sacarán al país adelante.

gbl
26/11/2014
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Reflexionando

Enviado por gabl  

En mi andar vagando por calles solitarias y oscuras visualicé una tenue luz al final, donde mis ojos nos podían apreciar las figuras caprichosas que se desvanecían mientras me acercaba. Afanosamente llegué a la intersección de las vías. La bruma se aclaraba ante mi formando remolinos como los que llevaba en mi mente, reflexioné; serán mis años o el paso del tiempo que me hace delirar y caer en un estado onírico?.
Solo lo sabré al despertar.

gbl
14/11/2013
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Cosas de la vida

Enviado por gabl  

!Como son las cosas de la vida!
Compruebas que los años te hacen reflexionar. Tanto que te envuelven en tristezas, melancolía, recuerdos, añoranzas.
Suspiras, lloras, ríes, dices frases incoherentes, no te entiendes a ti mismo.
Te atreves a preguntar;
¿Qué me pasa? te respondes; -debe ser la edad- los años, la soledad, el tedio.
!Al carajo!, estoy viejo y estoy solo.
Vives esperando el día del pago de la pensión, de la consulta con el cardiólogo, de las medicinas que no tienes. Viene a tu mente los nombres de los amigos que ya no ves, murieron, o sus hijos se los llevaron a otra ciudad.
Miras a tu alrededor, caminas erguido, pero apoyado en un bastón.
Buscas en los rostros, de los que andan en sentido contrario, a alguien del pasado, algún compañero de trabajo, de farras, de esos que conoces desde la niñez. No están. Piensas que estás en otra parte del mundo donde nadie sabe quién eres, de dónde vienes.
Solo rostros y personas desconocidas. Jóvenes, cuarentones, sexagenarios.
Tus recuerdos se pierden en cada paso, lento, solo, muy seguro por la senda de la vida que queda por recorrer.

gbl
05/0/2018
Derechos Reservados de Autor

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LA IMPERTURBABILIDAD DEL BUDA

Durante muchos años el Buda se dedicó a recorrer ciudades, pueblos y aldeas impartiendo la Enseñanza, siempre con infinita compasión. Pero en todas partes hay gente aviesa y desaprensiva. Así, a veces surgían personas que se encaraban al maestro y le insultaban acremente. El Buda jamás perdía la sonrisa y mantenía una calma imperturbable. Hasta tal punto conservaba la quietud y la expresión del rostro apacible, que un día los discípulos, extrañados, le preguntaron:
-Señor, ¿cómo puedes mantenerte tan sereno ante los insultos?

Y el Buda repuso:
-Ellos me insultan, ciertamente, pero yo no recojo el insulto.

Reflexión: Insultos o halagos, que te dejen tan imperturbable como la brisa de aire al abeto.

Autor del

cuento

: Cuento tradicional de la India

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LEALTAD

Un insurrecto había sido condenado a morir en la horca. El hombre tenía a su madre viviendo en una lejana localidad y no quería dejar de despedirse de ella por este motivo. Hizo al rey la petición de que le permitiese partir unos días para visitar a su madre. El monarca sólo puso una condición, que un rehén ocupase su lugar mientras permanecía ausente y que, en el supuesto de que no regresase, fuera ejecutado por él. El insurrecto recurrió a su mejor amigo y le pidió que ocupase su puesto. El rey dio un plazo de siete días para que el rehén fuera ejecutado si en ese tiempo no regresaba el condenado.

Pasaron los días. El sexto día se levantó el patíbulo y se anunció la ejecución del rehén para la mañana del día siguiente. El rey preguntó por su estado de ánimo a los carceleros, y éstos respondieron:
-¡Oh, majestad! Está verdaderamente tranquilo. Ni por un momento ha dudado de que su amigo volverá.
El rey sonrió con escepticismo.

Llegó la noche del sexto día. La tranquilidad y la confianza del rehén resultaban asombrosas. De madrugada, el monarca indagó sobre el rehén y el jefe de la prisión dijo:
-Ha cenado opíparamente, ha cantado y está extraordinariamente sereno.
No duda de que su amigo volverá.
-¡Pobre infeliz! -exclamó el monarca.

Llegó la hora prevista para la ejecución. Había comenzado a amanecer.
El rehén fue conducido hasta el patíbulo. Estaba relajado y sonriente.
El monarca se extrañó al comprobar la firmeza anímica del rehén. El verdugo le colocó la cuerda al cuello, pero él seguía sonriente y sereno. Justo cuando el rey iba a dar la orden para la ejecución, se escucharon los cascos de un caballo. El insurrecto había regresado justo a tiempo. El rey, emocionado, concedió la libertad a ambos hombres.

Reflexión: Deposita en tu capacidad de libertad interior la confianza del rehén y el camino te conducirá a la meta más alta.

Autor del

cuento

: Cuento tradicional de la India

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LOS LOBOS RECONCILIÁNDOSE CON LOS PERROS

Llamaron los lobos a los perros y les dijeron:
- Oigan, siendo ustedes y nosotros tan semejantes, ¿por qué no nos entendemos como hermanos, en vez de pelearnos? Lo único que tenemos diferente es cómo vivimos. Nosotros somos libres; en cambio ustedes sumisos y sometidos en todo a los hombres: aguantan sus golpes, soportan los collares y les guardan los rebaños. Cuando sus amos comen, a ustedes sólo les dejan los huesos. Les proponemos lo siguiente: dennos los rebaños y los pondremos en común para hartarnos.
Creyeron los perros las palabras de los lobos traicionando a sus amos, y los lobos, ingresando en los corrales, lo primero que hicieron fue matar a los perros.

Moraleja: Nunca des la espalda o traiciones a quien verdaderamente te brinda ayuda y confía en ti.

Autor del

cuento

: Esopo

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