30 Cuentos cortos 

Los cuentos han sido desde siempre un género muy popular, nada menor, y no es extraño encontrar a grandes novelistas o ensayistas de ayer y de hoy habiendo escrito este tipo de relatos cortos. Las ventajas son evidentes: la construcción de los personajes y de las tramas es mucho menos elaborada, por lo que el esfuerzo es menos. Pero a cambio, uno puede plasmar una idea de forma bastante rápida, sin demasiados aspavientos, y el efecto de la misma acostumbra a ser mayor, pues al lector no le da tiempo de asimilar la historia cuando ya le llega el final, con el que a veces se puede dar un golpe que impacte mucho más que una novela.

El cuento tiene además una tradición oral muy importante, y se pueden encontrar textos que difícilmente se atribuyen a una sola persona; sino más bien a un pueblo entero. A veces esos cuentos se transformaban en música a través de una canción.

Desde nuestra web os queremos ofrecer algunos de esos cuentos que te provocan, ya sea una sonrisa o una mueca de sorpresa, pero algo, que te haga pensar o que te transporte a otro tiempo o momento. También puedes encontrar en el menú cuentos de otro tipo, más o menos cortos también, pero clasificados por categorías, así como fábulas.

¡Que no se te olvide puntuarlos y comentarlos!

EL SEÑOR BROWN

El señor Brown, con su traje y su corbata, con billetes clase business y con su periódico salmón, viaja en avión todos los días del año, excepto en Navidad. El señor Brown está siempre en el aire - como a él le gusta decir -, y presume de haber hecho tantos kilómetros como para haber ido a la Luna, y estar a punto de volver. El señor Brown nunca se ha preguntado porqué los aviones vuelan. Mientras, al señor Brown, le quedan solo un par de trayectos a Nueva York para volver a empezar su segundo viaje hacia la Luna. Una Luna por cierto, que el señor Brown ha visto, más nunca ha mirado.

Autor del

cuento

: Koldo Fierro

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EL BURRO Y LA FLAUTA

Tirada en el campo estaba desde hacía tiempo una Flauta que ya nadie tocaba, hasta que un día un Burro que paseaba por ahí resopló fuerte sobre ella haciéndola producir el sonido más dulce de su vida, es decir, de la vida del Burro y de la Flauta.

Incapaces de comprender lo que había pasado, pues la racionalidad no era su fuerte y ambos creían en la racionalidad, se separaron presurosos, avergonzados de lo mejor que el uno y el otro habían hecho durante su triste existencia.

Autor del

cuento

: Augusto Monterroso

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EL ESCLAVO ALTIVO

Un grupo de esclavos del siglo XVI se encontraba atrapado en un mercado. De entre ellos surgía una voz que decía:
- Yo soy más fuerte que cualquiera de vosotros, más bello, nunca me equivoco y soy mucho más listo. Me río de lo mediocres que llegáis a ser.
En estas que un mercader lo oyó, y pensando que cosecharía bien el algodón, lo compró por un par de monedas.

Moraleja: El fanfarrón siempre acaba escarmentado.

Autor del

cuento

: Dani Alcalà

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EL DESENCANTO

Se trataba de un hombre que nunca había tenido ocasión de ver el mar.
Vivía en un pueblo del interior de la India. Una idea se había instalado con fijeza en su mente: “No podía morir sin ver el mar”. Para ahorrar algún dinero y poder viajar hasta la costa, tomó otro trabajo además del suyo habitual. Ahorraba todo aquello que podía y suspiraba porque llegase el día de poder estar ante el mar.

Fueron años difíciles. Por fin, ahorró lo suficiente para hacer el viaje. Tomó un tren que le llevó hasta las cercanías del mar. Se sentía entusiasmado y gozoso. Llegó hasta la playa y observó el maravilloso espectáculo. ¡Qué olas tan mansas! ¡Qué espuma tan hermosa! ¡Qué agua tan bella! Se acercó hasta el agua, cogió una poca con la mano y se la llevó a los labios para degustarla. Entonces, muy desencantado y abatido, pensó: “!Qué pena que pueda saber tan mal con lo hermosa que es!”

Reflexión: Por ignorancia, cuando tus expectativas no son satisfechas, te desencantas.

Autor del

cuento

: Cuento tradicional de la India

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Palabras

Enviado por gabl  

Cuando mi voz se apague, con ella se irán las palabras que no quieres escuchar. Las palabras punzantes, de reclamo. Las que hablan de amor, de ternura, las palabras que se pronuncian muy quedamente para no romper el silencio cuando se reflexiona en busca del significado de las mismas.
Con ellas se irá el alma y quedará el eco retumbando entre paredes frías, sin vida, sin ondas sonoras que rebotar que regresen a tu sistema auditivo.
Serán las últimas palabras que perturbarán tu sentido del oído y cesarán las quejas y lamentos lastimosos que mortifican tu paz interior.

gbl
27/11/2017
Derechos Reservados de Autor

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EL CONTRABANDISTA

Todos sabían que era indiscutiblemente un contrabandista. Era incluso célebre por ello. Pero nadie había logrado jamás descubrirlo y mucho menos demostrarlo. Con frecuencia, cruzaba de la India a Pakistán a lomos de su burro, y los guardias, aun sospechando que contrabandeaba, no lograban obtener ninguna prueba de ello.

Transcurrieron los años y el contrabandista, ya entrado en edad, se retiró a vivir apaciblemente a un pueblo de la India. Un día, uno de los guardias que acertó a pasar por allí se lo encontró y le dijo:
-Yo he dejado de ser guardia y tú de ser contrabandista. Quiero pedirte un favor. Dime ahora, amigo, qué contrabandeabas.

Y el hombre repuso:
-Burros.

Reflexión: Así el ser humano, en tanto no ha purificado su discernimiento, no logra ver la realidad.

Autor del

cuento

: Cuento tradicional de la India

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EL VECINO

Domingo era un día de la semana, pero también un señor mayor de ochenta y pico años, viudo y residente en un barrio obrero de las afueras de Barcelona. Domingo saludaba cada mañana a la mujer del quiosco, aunque no compraba nada, a su vecina María y a su perra, con las que coincidía siempre por horarios, aunque él no tuviese perro, y también al vagabundo que dormía en el cajero, aunque él no sacaba dinero.

Domingo siempre saludaba a todo el mundo, aunque no le saludasen, porque así le habían educado.

Un cierto día, Domingo pasó a mejor vida. Su lugar en la finca lo ocupó un joven matrimonio con hijos. Dos pequeños, llamados Sixto y Abril, curiosos y juguetones como pocos, que se acercaban a todo el mundo en busca de una mirada cómplice y un "hola".

Tras apenas un par de días, nadie notó la diferencia.

Autor del

cuento

: Dani Alcalà

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Como ayer

Enviado por gabl  

Como Ayer.

Ven hacia mí, abrázame y une tu cuerpo al mío como lo hacías ayer. Cólmame de caricias y sutiles besos que me trasladen al pasado, que aún vive aferrado en mi pecho.
¡Ya no puedo más!
Calma mi ansiedad, mi necesidad de ser amada, de sentirte dentro de mí.
Mi vida es una locura sin tu presencia, sin tu cálido aliento sobre mi rostro, sin el susurro de palabras al oído dichas en la intimidad y la comunión de nuestros cuerpos en la plenitud del éxtasis.
Fuiste tú y siempre serás, quien llene mis días grises y reviva la llama del amor que la brisa nocturna pretende apagar cuando no estás.
No me dejes en esta triste soledad, en noches frías que eriza mi piel desnuda.
Ven y cobija mi débil figura, dame tu calor y embriágame de amor hasta caer rendida sin fuerzas ante tu alocada pasión. Tráeme al presente envuelta en tu mágica forma de amar y hacerme sentir mujer.

gbl
20/04/2017
Derechos Reservados de Autor.

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Reflexiones

Enviado por gabl  

Reflexiones un 28 de Julio.

No hubo despedida, un adiós, un abrazo, un beso en la mejilla. Allí estaba yo, parado en la esquina. Vi el taxi pasar, lo seguí con la mirada hasta que se perdió en la avenida. Después vendrían la noches solitarias, las sábanas tendidas sin encontrar a quien brindar abrigo. Las horas frías del amanecer sumaban al caluroso día que obligaba a refrescarse con las primeras gotas del agua que brotaba a través de la ducha. Solo así el cuerpo se renovaba del tedio y el hastío de la mala noche, de la madrugada en vela cuando el sueño me jugaba una mala pasada y castigaba mi pobre humanidad. Luchaba por dormir y solo los fantasmas de mi mente querían enloquecer mis pensamientos. Y amanecía ojeroso, cansado, somnoliento. Partía hacia la nada, solo la calle en mi deambular empezó a conocer la historia que apenas comenzaba. Después vino el castigo. El poco descanso aunado a la soledad obligada, las pocas palabras que decirle a alguien que te esperara en casa, el compartir una taza de café mañanero recién colado, hicieron mella en la personalidad que en días anteriores era fuerte, dura de carácter. Con el transcurrir del tiempo los recuerdos se van opacando en la densa niebla de la mente. Y solo queda reconocer que; ¡soy débil, y estoy relleno de flaquezas!

gbl
27/7/2017
Derechos Reservados de Autor

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LA PAREJA IDEAL

Nasrudin conversaba con un amigo.
- Entonces, ¿nunca pensaste en casarte?
- Sí, pensé —respondió Nasrudin—. En mi juventud resolví buscar a la mujer perfecta. Crucé el desierto, llegué a Damasco y conocí a una mujer muy espiritual y linda; pero ella no sabía nada de las cosas de este mundo.

Continué viajando y fui a Isfahan; allí encontré a una mujer que conocía el reino de la materia y el del espíritu, pero no era bonita. Entonces resolví ir hasta El Cairo, donde cené en la casa de una moza bonita, religiosa y conocedora de la realidad material.

- ¿Y por qué no te casaste con ella?
- ¡Ah, compañero mío! Lamentablemente ella también quería un hombre perfecto.

Autor del

cuento

: Cuento tradicional sufí

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