18 Cuentos bonitos 

vaca

Enviado por maralejo  

Te quería mandar algo súper especial para esta Navidad, pero tuve un problema... ¿Cómo envuelves un abrazo y un beso?.

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El leñador honrado

Enviado por mitristeza  

Érase una vez, un leñador humilde y bueno, que después de trabajar todo el día en el campo, regresaba a casa a reunirse con los suyos. Por el camino, se dispuso a cruzar un puente pequeño, cuando de repente, se cayó su hacha en el río.

“¿Cómo haré ahora para trabajar y poder dar de comer a mis hijos?” exclamaba angustiado y preocupado el leñador. Entonces, ante los ojos del pobre hambre apareció desde el fondo del río una ninfa hermosa y centelleante. “No te lamentes buen hombre. Traeré devuelta tu hacha en este instante” le dijo la criatura mágica al leñador, y se sumergió rápidamente en las aguas del río.

Poco después, la ninfa reapareció con un hacha de oro para mostrarle al leñador, pero este contestó que esa no era su hacha. Nuevamente, la ninfa se sumergió en el río y trajo un hacha de plata entre sus manos. “No. Esa tampoco es mi hacha” dijo el leñador con voz penosa.

Al tercer intento de la ninfa, apareció con un hacha de hierro. “¡Esa sí es mi hacha! Muchas gracias” gritó el leñador con profunda alegría. Pero la ninfa quiso premiarlo por no haber dicho mentiras, y le dijo “Te regalaré además las dos hachas de oro y de plata por haber sido tan honrado”.

Ya ven amiguitos, siempre es bueno decir la verdad, pues en este mundo solo ganan los honestos y humildes de corazón.

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Madre Luna

Enviado por dulce_abril28  

Nació una niña en la oscuridad de la vida, pero nació en los brazos de la luna, y la madre luna le brindo ternura, y la madre luna le brindo su amor.

Aquella niña creció llorando penas del corazón, creció muy sola en medio de un mundo cruel que la despreció año tras año.

Y así creció la niña
preguntando qué sucedió, la niña tierna, la niña buena creció pensando en el amor, creyendo siempre en que algún día ese sentimiento tocaría las puertas de su corazón.

La madre luna la arruyó en sus brazos y con ternura besó su frente, madre luna dulce e
inquietante bañó su rostro con luz brillante.

Aquella niña ¿de dónde viene, cuál es su principio, cuál es su final? Niña tranquila de tez muy blanca, cuál luz de luna, llena de mil nostalgias, se siente sola, calle de día calle de noche,
calles cobardes, si, por la cobardía de vivir
en la pena y en angustia año tras año.

Madre luna fue con ternura su compañía en el dolor, siempre la niña con su mirada ausente esperaba, siempre los destellos de su calor.

Miedo y angustia fue su refugio, la tibieza de madre luna, la esperanza en los destellos que le brindaba todo su amor.

Y ahora sonríe la niña amada, el dulce amor llenó su alma, le trajo paz, alegría y gozo aquel encuentro que ella esperó.

¿Qué es? un hombre
lleno de encantos o un ángel bueno que la madre luna desde su altura a ella envió.

Madre luna compañera, amiga fiel, luna suave, sutil y generosa, sí, madre luna, a ésa  niña le dio su amor.
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El niño y la luz

Enviado por miigueloso02  

En un pequeño y lejano pueblo de China vivía un niño llamado Kang. Sus padres eran unos campesinos muy pobres así que los tres trataban de salir adelante como podían y sin poder permitirse ningún tipo de lujo. Tenían algo de comida y un techo bajo el que dormir, nada más.

El matrimonio soñaba con que algún día su hijo Kang pudiera estudiar. Ambos tenían muy claro que no querían para él la vida que ellos llevaban y aspiraban a que tuviera un futuro más prometedor en la ciudad.

Kang, consciente de esto, era un chico bueno, aplicado, inteligente y estudioso, pero cada día se encontraba con un problema que le ponía las cosas todavía más difíciles. Durante el día ayudaba a sus padres en las labores del campo, y cuando quería ponerse a estudiar, ya era de noche. Esto resultaba un gran inconveniente para él porque en su cabaña de madera no había luz artificial.

Estaba desesperado ¡Quería estudiar y sin luz no podía leer! Deseaba aprobar los exámenes de la escuela y con los años poder ir a la universidad, pero mejorar su educación a oscuras era totalmente imposible.

Un año llegó el crudo invierno y una noche se asomó a la ventana para ver el fabuloso paisaje nevado. Estaba ensimismado cuando se dio cuenta de que la nieve emitía una luz blanca muy tenue, muy bella pero casi imperceptible.

Kang, que era un muchacho muy listo, decidió aprovechar esa pequeña oportunidad que le brindaba la naturaleza. Se puso un viejo abrigo, se calzó sus estropeadas botas de cuero, cogió el material del colegio, y salió de la habitación caminando muy despacito para no hacer ruido.

La capa de nieve era muy espesa pero, a pesar de todo, se tumbó sobre ella. Abrió uno de sus libros y gracias a la luz blanquecina que reflejaba la nieve pudo leer y aprovechar para aprender. El frío era infernal y sus manos estaban tan congeladas que casi no podía pasar las páginas, mas no le importaba porque sentía que merecía la pena el esfuerzo. Permaneció allí toda la noche y como ésa, todas las noches del invierno.

El tiempo pasó rápidamente y un día los rayos de sol de la recién llegada primavera derritieron la nieve. El pobre Kang observó con lágrimas en los ojos cómo su única oportunidad de poder estudiar se disolvía ante sus ojos sin remedio.

Después de cenar se acostó pero debido a la preocupación no pudo dormir. Harto de dar vueltas y más vueltas en la cama decidió salir a dar un paseo por el bosque en el que había pasado tantas horas en vela.

¡La visión que tuvo fue increíble! Contempló emocionado cómo la primavera se había llevado la nieve, sí, pero a cambio había traído un montón de luciérnagas que iluminaban y embellecían las cálidas noches de marzo.

Se quedó un rato pasmado ante el hermoso espectáculo y de repente, tuvo una nueva gran idea. Entró corriendo a su cuarto, cogió los libros y regresó al bosque. Se sentó bajo un árbol de tronco enorme y dejó que las luciérnagas se acercasen a él.

¡Bravo! ¡Su luz era suficiente para poder leer! ¡Se sintió tan feliz! …

Una noche tras otra repitió la misma operación y estudió bajo la brillante luz de los amigables bichitos. Gracias a eso pudo aumentar sus conocimientos y avanzar muchísimo en sus estudios. El chico era pobre y no tenía recursos, pero gracias a su sacrificio, esfuerzo y voluntad, consiguió superar una barrera que parecía insalvable.

Durante años estudió sobre la nieve en invierno y con ayuda de las luciérnagas en los meses de primavera y verano. El resultado fue que consiguió superar todas las pruebas y exámenes de la escuela con calificaciones brillantes.

Al llegar a la mayoría de edad entró en la universidad y llegó a convertirse en un hombre sabio y adinerado que logró sacar a su familia de la pobreza. La vida le recompensó.

Esta preciosa historia nos enseña que nunca hay que venirse abajo ante las dificultades. Con ilusión y esfuerzo casi todo se puede lograr. Vence los obstáculos y lucha por tus sueños. La vida te recompensará igual que al bueno de Kang.


(c) CRISTINA RODRÍGUEZ LOMBA

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Meditación.

Enviado por gabl  

Hay lugares donde reina el silencio y se convierten en un don divino que te permite escuchar el paso de la brisa, el trinar de los pájaros, el vuelo de las mariposas. Percibir los latidos del corazón, tu respiración, y puedes ver a lo lejos la ciudad sin que el ruido que ella genera te perturbe. Así las horas irán cayendo a medida que el ocaso va cubriendo el horizonte dando paso a la noche. Será la luz de la luna que ilumine las cimas de las montañas y parecerá que encendieran tenues luces dándole un aire de soledad donde tu compañía serán tus emociones y el pensamiento de lo que dejaste en el pasado.

gbl
07/12/2017
Derechos Reservados de Autor

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La niña de la trenzas mágicas

Enviado por mayte78  

Había una niña, que vivía,…. en un lugar lejos de la ciudad…. Donde las estrellas por la noche, se podían contar…. La niña tenía unos hermosos ojos, que le brillaban como la luz, de color del arco iris… y tenía el pelo muy largo,… de color negro, como el azabache.
Su abuela se lo peinaba todas las mañanas, al levantarse, para ir al colegio,… le hacía unas hermosas trenzas que adornaba con unos grandes lazos de colores.
…. Y ponía tanto Amor cuando peinaba a su nieta… que las Hadas de aquel lugar, hicieron que las trenzas, se le volvieran mágicas…. Con el deseo… que ayudara a todo el mundo. Pero este secreto solo, lo sabían las hadas, y la abuela de la niña.
La niña tenía un gran corazón, y ayudaba a todo el mundo que lo necesitaba….
Un día cuando iba al colegio, vio en el cielo una gran águila, que parecía jugar con ella…
cuando la niña se dio cuenta de ello, empezó a jugar con el águila… y siempre, la encontraba rápidamente….hasta que un día, se acercó y le dijo, que se subiera en sus alas, para darle una vuelta, por el aire…
La niña disfrutó mucho, al ver el mundo desde el cielo lo bonito que era.
Pero también … Vio y sintió, ... la necesidad de poder ayudar a los demás, … quitando la pobreza en el mundo, que no hubiera personas en soledad, que no existiera la tristeza, ni tampoco existieran las guerras, ni existiera el hambre, ni tampoco el dolor…. Y la niña, tan solo con pedir el deseo ,... las hadas… y su abuela, se lo hacían realidad…, por ello buscaron a esta niña,… de gran corazón,…

La niña de las trenzas mágicas, de color del arco iris… Y cada vez, que se hacía un deseo realidad…. el águila desde el cielo, se lo hacía de ver, … a la niña, con una señal…. enviándole una lluvia de estrellas doradas… a su alrededor....Y en sus trenzas aparecía, un arco iris.


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La cigarra y la hormiga

Enviado por dach2901  

“Había una vez, un caluroso verano, una cigarra que a la sombre de un árbol no dejaba de cantar, disfrutando del sol y sin querer trabajar. Pasó por allí su vecina, una hormiga la cual se encontraba trabajando y llevando a cuestas alimentos para su hogar. La cigarra le ofreció descansar junto a ella mientras le cantaba. La hormiga le respondió que en vez de divertirse debería empezar a reunir alimentos para el invierno, a lo que la cigarra no hizo caso y continuó divirtiéndose.

Pero pasó el tiempo y llegó el frío del invierno. La cigarra se encontró de pronto con frío, sin sitio a donde ir y sin nada que comer. Hambrienta, se acercó a casa la hormiga para pedirle ayuda, dado que ella tenía comida abundante. La hormiga le respondió que qué había estado haciendo la cigarra mientras ella pasaba largas horas trabajando. La cigarra respondió que cantaba y bailaba bajo el Sol. La hormiga le dijo que dado que eso hizo, eso hiciera ahora durante el invierno, cerrando la puerta”.

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Luna Llanera

Enviado por gabl  


La luna enciende su luz refulgente en el cielo, con timidez de nueva estrella va asomando su blanca cara, como copos de nieve, por entre oscuras nubes, como cortinas nocturnas queriéndola opacar.
Selene se posesiona del cielo acompañada de la Osa mayor y otras estrellas y constelaciones. En instantes las montañas, las copas de los grandes árboles y los campos se iluminan por el blanco fulgor como halo misterioso que pareciera flotar entre la espesura del paraje poblado de pequeños árboles y matorrales.
Desde mi cabalgadura oteo el horizonte que se aproxima hacia mí debido al raudo galope del noble animal.
La noche que apenas comienza se muestra fría. Lo que hace brotar de la vegetación vapores que forman figuras que solo la imaginación le da formas caprichosas, que a algunos lugareños y visitantes les eriza la piel.
En estas tierras, los llaneros son expertos en inventar leyendas y muchas de ellas pasan de generación en generación y forman parte del folclore rural. En algunas ocasiones tratan de infundir miedo al cauto oyente.
Crecí entre historias o relatos que con el tiempo entre el paso de la pubertad a la madurez fui perdiendo el miedo a ellas. Pero confieso, que evito cabalgar cuando cae la noche y aún me encuentro en el solitario camino que dista desde la ciudad hasta mi pequeña hato ubicado en medio de tierras bajas que se unen con la elevación natural del terreno que forman el collado.
Siento un poco de temor cuando el viento se cuela en medio de la maleza y los pequeños árboles y emite un clásico sonido que me recuerda la leyenda del Silbón.
gbl
26/10/2017
Derechos Reservados de Autor


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