EL ENFERMO Y SU DOCTOR 

Habiéndole preguntado un médico a un enfermo por su estado, contestó el enfermo que había sudado más que de costumbre.
- Eso va bien dijo el médico.
Interrogado una segunda vez sobre su salud, contestó el
enfermo que temblaba y sentía fuertes escalofrios.
- Eso va bien -dijo el médico.
Vino a verle el médico por tercera vez y le preguntó por su enfermedad. Contestó el enfermo que había tenido diarrea.
- Eso va bien -dijo el médico, y se marchó.
Vino un pariente a ver al enfermo y le preguntó que cómo iba.
- Me muero - contestó - a fuerza de ir bien.

Moraleja: Por lo general, quienes nos rodean nos juzgan por las apariencias y nos consideran felices por cosas que en realidad nos producen profundo dolor.

Autor del cuento: Esopo

70.83%

votos positivos

Votos totales: 24

Comparte:
Añade tus comentarios