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MENOS ES MÁS 

Una vez un joven estudiante de artes marciales viajó hasta el país de un insigne maestro. Una vez allí, pidió audiencia para hablar con él.

- Maestro, vengo a ser su alumno, quiero ser el mejor luchador del mundo. ¿Cuánto tiempo necesitaré?.
- Diez años - contestó el maestro.
- De acuerdo maestro, pero ¿y si practico el doble de horas que el resto de sus alumnos?
- Veinte años.
- ¿Veinte años, maestro?. ¿Y si practico sin descanso, noche y día?
- Entonces treinta años.

Aturdido, el joven estudiante preguntó al maestro:
- Y dígame, ¿cómo es que cada vez que le digo de trabajar más duro me dice que tardaré más?
- Muy sencillo - replicó el maestro -. Porque cuando tienes un ojo ocupado en mirar hacia tu objetivo, sólo te queda otro ojo para saber cómo llegar a él.

Autor del cuento: Cuento tradicional

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