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LA PALOMA Y EL PERRO 

Se acercó una paloma a beber agua de un charco. Un perro, que observaba la escena tranquilamente desde la puerta de su casa, exclamó:
- ¡Puaj, qué asco!, no sé cómo puedes beber un agua tan sucia. A mí me la dan directamente del grifo.
- Pues a mí nadie me da nada - contestó la paloma -, así que tengo que buscarme la vida.

Moraleja: Valora todo lo que das por hecho, pues nunca se sabe si lo tendrás para siempre.

Autor del cuento: Dani Alcalà

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