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EL SALMÓN Y EL OSO 

Un salmón subía por el río cuando se topó con un oso que iba cazando a otros salmones.
- Señor Oso - dijo el salmón -. Yo no soy como los otros salmones. Yo sólo subo el río porque me he dejado las llaves de casa. En cuanto las coja volveré a bajar hacia el mar. ¿Verdad que me dejará pasar sin problemas?
- Claro - dijo el oso -. Yo también me he dejado las llaves alguna vez y sé lo molesto que es. Pasa, que no te haré nada.
Y el salmón pasó. Y el oso se lo comió.

Moraleja: No trates a los demás como si fueran tontos, o te encontrarás con más de una sorpresa desagradable.

Autor del cuento: Dani Alcalà

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