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EL GRILLO Y LA SERPIENTE 

Un grillo, que no paraba de cantar, fue increpado por una serpiente:
- Oye tú, deja de hacer ruido.
- No es ruido, es música - replicó el grillo -.
La serpiente, visiblemente molesta, sentenció:
- Está visto que la naturaleza, ni te dio voz ni te dio oído.

Moraleja: Tener un buen concepto de uno mismo es una virtud, pero no hay que sobreestimar nuestras capacidades.

Autor del cuento: Dani Alcalà

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